Ayer celebrando el cumple de mi amiga María Martínez, acabamos en el concierto de Panchito Varona y Jaime Asúa en la sala Barcelona 8, en la calle del mismo nombre de Madrid, cerca de Sol. Fue un concierto íntimo, 100% buen rollo, es decir, los amigos de siempre, unas cervecitas y el gran compositor y músico de canciones de Sabina, Panchito Varona.
El concierto (12 euros la entrada sin consumición) empezó fuerte con un tema de los que nunca pensé que iba a escuchar nunca en un concierto: “Ciudadano cero”. Temazo de los primeros discos de Sabina, del cual dijo Panchito que fue el segundo tema que había compuesto con Sabina. Luego varios temas de ellos que se hicieron célebres en las voces de Sabina, Alarma (Manolo Tena), Quique González o Luz Casal. Hasta se atrevieron con una de Bob Dylan y otra de Peter Gabriel. Un concierto, mano a mano a dos guitarras y dos voces, que nos hizo disfrutar de lo lindo: “A la orilla de la chimenea”, “Peor par el Sol”, “Peces de ciudad”, “Conductores suicidas” (curioso este tema, ya que es una canción de amor odio de Sabina a Manolo Tena del que tocaron varios temas) y muchas más. Por cierto, yo soy de los que cree que “Canción de cuna de la noche y los tejados”, de la que dijo Panchito que creía que no había triunfado entre la gente, es la mejor canción de “Diario de un peatón” igual junto con “Doble Vida” (’La canción más bonita del mundo’ está dos galaxias más arriba, pero la considero de “Dímelo En La Calle”). Si es que siempre que hay Sabina de por medio, la noche acaba bien!
Además, la familiaridad de estos músicos no deja de sorprender. Podrían estar en un altar y observar desde ahí a los devoradores de músicos intentado limpiarles los pies, pero sin embargo se dedican a mezclarse con la gente, agradecer hasta la eternidad a todos por asistir, y luego no molestarse si te acercas a ellos y te quedas un rato compartiendo una cerveza. ¡Me pongo a tus pies Panchito!
Y qué sorpresa que al final del concierto me encontré con mi buen amigo Antonio Mingarro, (otro sabinista incondicional) al que mando un saludo desde aquí y os invito a leer su crónica en su blog, ya que para crónicas las suyas y no las mías que no (aún) valen un carajo.
Y nada más, saludar al grupo de ayer: María, Fer, Miguel, Susana, Oso, Nico, Mari Ángeles, Nico, Marisa, Dunia, Chete y Mer, que no vino, pero estuvo presente.
Ahí van unas fotos de la noche:


La acción está apoyada también por Naciones Unidas: Ban Ki-moon ha hecho un llamamiento a los ciudadanos del mundo para que nos sumemos a La Hora del Planeta y exijamos a los líderes políticos acciones decididas contra el cambio climático. Y anunció que UN también se sumará a La Hora del Planeta: “En Nueva York, apagaremos las luces de la sede central de la ONU. Otras delegaciones alrededor del mundo también se unirán a la campaña”.
Cuando leí Metales pesados (Tusquets, 2001) de Carlos Marzal , descubrí un estilo de poesía capaz de dejarme noqueado. Empezaba los poemas sin saber de qué iba la cosa y a mitad de poema empezaba a notar como un subidón de sensaciones que hacían que mi cabeza se pusiera a pensar a diez mil revoluciones por minuto. Muchos libros de poesía me han hecho recordar o soñar, pero este Metales pesados es probablemente el libro que más me ha hecho pensar de todos los que he leído.
Qué mejor forma de empezar este blog hablando de Cosmopoética, el mejor festival de poesía, me atrevería a decir a nivel mundial, que se celebra en Córdoba desde hace ya varios años y siempre con un éxito rotundo.