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Podría decirse que es más importante para la gente la seguridad que la libertad. Partamos de la base de que para un gobierno todo vale con tal de conseguir la seguridad, que al fin y al cabo es lo que le piden sus votantes.
Supongamos que un gobierno, en vez de esperar a que una persona entre en una universidad y se cargue a 32 personas a tiros para poner un guardia de seguridad en la puerta de cada universidad, combate el problema desde la raíz y no da opción a que un habitante de su país pueda crecer de tal manera que de mayor se pueda convertir en un asesino a sangre fría. Supongamos que las armas nunca hubieran estado presentes en ese país. Que todas las series de la televisión que tuvieran violencia nunca hubieran existido. Que la única publicidad y televisión fuera educativa.
Supongamos que la única forma de combatir la delincuencia y los asesinatos masivos, por no hablar de la pobreza y la incultura, es no dar opción a que éstos existan. Que no pase por la cabeza de nadie esta posibilidad. Educar.
¿Quién tiene menos libertad, una población con un gobierno que coge el problema desde la raíz actuando día a día por la seguridad, la educación, la sanidad y la igualdad entre clases sociales, o una población llena de presuntos asesinos y dementes, donde la única posibilidad de seguridad pasa por ponerte un guardia en tu casa y tener a tu hijo atado a tu pata hasta que cumpla los 15?
El problema, es un problema de base. En el mundo occidental, ya perdimos la visión de la base hace siglos.
¿Otro mudo es posible?
"Si alguien se siente retratado, sépase que se hace con ese motivo" (Silvio Rodriguez, poeta y músico)