Es una pena que pasen los años y los discos, y los conciertos sigan durando lo mismo. Por cada nuevo disco, habría que sumar media hora a un concierto, así habría más hueco para los innumerables temas “favoritos” que podríamos seleccionar de Bunbury. Igualmente, las casi dos horas de concierto (igual un poco corto) fueron intensas y, como dijo Bunbury, pudimos vernos las caras en una Riviera completamente llena.
Esta vez tocaba presentar Licenciado Cantinas, un disco de versiones de canciones tradicionales latinoamericanas. Una vez más un disco donde las letras conmueven y la calidad musical sorprende por su capacidad de adaptación de los ritmos latinos al estilo “Bunbury” pero sin perder la esencia original. Un repertorio cargado de sentimiento en el que Bunbury se siente muy cómodo y que contagia con su fuerza e impecable voz.
(Nota: Foto Javi Acamer ©reaktiu www.manerasdevivir.com ; www.reaktiu.com)