FacebookTwitterLinkedinRSS Feed

Abraham Fidel Ortiz Lugo - Miércoles, 07 Agosto 2013

Susurro

 Mi barrio es un documento oficial. Y aunque dentro es imposible apreciarlo hay un telescopio en lo alto En una Torre. Fácil de usurpar a las palomas. Allí íbamos después de cazar con paciencia gatuna seis tarántulas. O pescar abejas. O inyectar con agua alguna inmune lagartija. Nada más para contarle sus colores.

Lidia y Gustavo preferían no obstante... bueno allá ellos (Gustavo y Lidia).

Lo importante son los otros los bien traviesos. A quienes no nos importaba el simple horizonte de estos cuerpos. Y enfocábamos la lente por la ventana hacia hendijas menos insípidas. En la oreja a los viejos más viejos. A los blumers fosforescentes por sus huecos tendidos.

Y podía verse desnuda a la presidenta del CDR. Antes de tiempo marchar a los recién nacidos. Dibujar imperios a los muertos. Almidonar papalotes a las poetas para que desfilasen las reiteraciones la semejanza en el tiempo la tacita de café por las mañanas y lo más curioso Las calles. Su sensación de arteria. Su arbitrariedad de venas. Su habilidad para llegar. Desembocar en infinitos lugares. Partir hacia destinos fallidos.

Por eso Jorge con sus labios gruesos quería ser chofer. Julio sin embargo amen de igual teoría unos labios diferentes pero la misma mandíbula y su gorra verde olivo se hizo emigrante.

Era que brotaba el júbilo la manera oleaginosa de ser niños. Aquella energía en el pecho. Tanta semilla en la garganta. Su forma bovina inexplicable en los labios delgados de Lidia y Gustavo.

Después que terminaban sin embargo lo hacía girar sobre el trípode. Como un agrimensor egipcio me placía medir en todas direcciones. Por si algún otro faraón se antoja de pirámides. Volar hacia la luz monocorde. Hacia los rayos de cualquier astro gigantesco. Y quemar las naves las alas las meditaciones a un hereje.

Ayer mi hijo ha cumplido siete años y lo he invitado al catalejo. A sus fauces en ruina a su sabiduría centenaria a su pupila mágica y hemos visto el mismo archivo semejante. La misma luz el mismo gemelo de Einstein el alquitrán las musas desdentadas los senos en esa presidenta (marchitos) (eternos) a un muerto en su trono defecando. Las calles desbordadas semejantes. Con esa sensación de infarto perenne.

Mi barrio es un documento oficial pero esto sólo es posible aseverarlo si no han cambiado la hora si las palomas están seguras que es horario de verano. Pues de no ser así y tiemblan y se dan cuenta que es invierno y no es posible redimir el calor en otros trópicos enviar una carta alegre al presidente de Nubia o tan siquiera sacudir el polvo a un mapa de Abisinia en esos casos en esos días en esas épocas del año mi barrio es sólo una gaveta de oficina.

¿Te gusta? Dale tu voto:
Votos: 1

Comentarios (0)

Déje un comentario

Usted está comentando como invitado.

Cancelar Enviando comentario...

Publica tus poemas
Difunde tus eventos
España e Hispanoamérica

Únete a la más importante...

Red Social de Poesia

Suscríbete al Boletín

museos-200-01

blog-soypoeta-home-200-01

Banner

Mario Benedetti

 

Publicidad gratuita:

Publica tu libro con Bubok

Casa del libro