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IX Concurso de Poemas Temáticos Red Social de Poesía: "Llueve"

Estado: cerrado
Fecha: 01/04/2015 - 31/05/2015

El "IX Concurso de Poemas Temáticos Red Social de Poesía" tiene como temática "Llueve" (ver bases).

Todos los poemas que se presenten a este concurso deberán empezar por la palabra "Llueve", una palabra poética que puede emanar sentimientos nostálgicos aunque también es un acto sin el que la vida sería imposible.

Poemas ganadores

"A la luz de las sombras", por Alicia Fernández

Llueve y la vida fluye fugitiva por las cloacas.
A veces, asoma recelosa un periscopio
por los husillos mugrientos de la realidad
y, aterrorizada, vuelve a sumergirse en
la profundidad estigia del cálido inframundo,
ante la visión pavorosa de
cuerdos sin recuerdos que pueblan las calles asfaltadas
bañadas por la luz sórdida de un sol impúdico
que no deja lugar a sombras en las que cobijar verdades.
Prefieren exhibirse bien vestidos y
deambular solitarios por las calles
abarrotadas de gente con la cabeza excesivamente amueblada ,
gente muy prudente que recorre el camino de baldosas amarillas de los centros comerciales,
arrullados por el hilo musical de sirenas con labios de silicona
guiados por la luz inequívoca de faros de verdades absolutas
reflejadas en los cristales de rascacielos,
atalayas de dioses de la economía y las finanzas.
Gente decente que habita las aceras
bien perfumada y arreglada de domingo
etérea como el vacío
leve como globos de niño
libres del peso insoportable de sus cuerpos harapientos
y de maletas llenas de sus propios cadáveres
que  arrojaron hace tiempo a pozos,
fosas asépticas y otros vertederos
donde aún siguen flotando
sobre un lecho fangoso de aguas residuales.
Las ratas anidan y se alimentan
en el cálido refugio de la sangre caliente
de un corazón putrefacto que aún guarda el eco de un latido,
de una mano purulenta que una vez acarició a otra en las tinieblas de un cine de verano que ya no existe,
de un pecho corroído por gusanos que amamantó a un bebé,
a salvo del frio y la luz cenital que cae como una espada certera.
Mejor a la luz de las sombras
es donde la vida estalla como un grito
que retumba en los recovecos de las alcantarillas.

"Yo soy la que llaman Eva", por Claudia Lorena Parada Turcios

Llueve por vez primera en la Tierra y una no sabe muchas cosas;
las cosas que saben los músicos, los mudos y los artistas;
eso que llaman "Génesis", a lo que tanto atribuyen el inicio,
el humano comienzo, el paso doblado que emprende un trayecto.

Una, que es mujer y bestia
en el escenario breve del hacedor de todo,
que no bebió nunca la sabrosa leche de nadie,
que no es sino la obra dependiente de una costilla ajena.

Una es quizá una carne viva,
que duele cuando se está en tal condición,
y que se llora toda en el primer instante de aire, de tal manera,
que ese único instante, con el tiempo, la redime.

Esto que soy es algo que siente,
algo como la sangre, como la sabia, las venas
que se ensanchan o adelgazan con el milagro,
la vida, mujer que espera, la risa.

Una quizá es fruta, agua, elixir o veneno,
algo que nació para darle sustento al producto primero;
una lo sigue y sigue su huella, o la borra, o la quema.
Una es la mujer primera, y aquí está toda. Aquí.
Aquí en la siembra y en el cielo, donde todo se dispersa.

Una es la voz del silencio que lleva,
la risa de la tristeza que bebe, una es una. Una.
Una es la desnuda, la que sirve de rama, que hace casa,
que con el aire estremecido le ofrece lugar en su nido.
Ahí mismo. En el mundo.

Lo que soy yo, nadie quiere ser. Nadie lo quiere saber.
Yo quizá lo supe cuando sentí el vuelo de la vida, aquí adentro.
De ver su cercanía, que viene de lejos,
de quedarme fuera, cuando él se refugia dentro.

Soy el resultado de aquello pensado antes que todo sucediera,
soy lo consiguiente de lo que reinaba en la faz del abismo;
Yo soy la comadre de la serpiente, la impía, la pecadora, vacía.
Yo soy esa. La que está en los libros. En el libro primero.

Yo soy la que llaman Eva.

:


Poemas ordenados de mas a menos votado:

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Isabel Alarcón García

  -   Publicado el Martes, 05 Mayo 2015

Gruta

Llueve sin llorar,

lágrimas incesantes deslizan sin parar.

Llueve sin dolor,

bellas formas armonizan su interior.

Llueve sin perder,

millones de años puedes ver.

Llueve sin gritar,

sólo el silencio se puede escuchar.

Llueve sin temor,

en aquella gruta solos tu y yo.

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DANIEL REQUELME

  -   Publicado el Martes, 05 Mayo 2015

LLUVIA

Llueve y

sobre palabras

las cosas

navegan sinuosidades de lánguidas aguas.

Un mínimo viento huracanado

esparce paraguas

como negras estrellas saltarinas.

El corral es caballo

el peral, pera. La rosa, rosa del viento.

De tanto leerte gasté los verbos del tiempo.

Alguien

por la ventana

descubre restos

del arco iris de la lluvia anterior.

Presagio de

venturoso final análogo a toda incomodidad.

 

dR

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marcos taboada

  -   Publicado el Martes, 05 Mayo 2015

Septiembre

Llueve, y según caen las gotas

 se me hace más difícil evitar recordar,

 pues en cada una de ellas puedo ver

 como si de fotogramas se tratasen

 las escenas de nuestra historia:

 

Era un viernes de septiembre y llovía.

Y entonces te vi caminando,

 como si nada, bajo la lluvia.

Qué gilipollez es esa

 que dicen algunos de bailar.

 

Pero te vi y ya no pude apartar la vista de ti.

 

Cada vez llovía más y tú ahí seguías,

 caminando,

 despacito pero sin tropezar ni detenerte,

 qué más daría que no tuvieses

 ni capucha ni paraguas.

 

A lo mejor tú no te dabas cuenta,

 pero creo que en esos instantes

 eras la perfecta metáfora de tu forma de vivir.

Quiero decir, ahora que te conozco

 sé que vas exactamente igual por la vida:

 sin excusas ni escudos que te protejan

 de la mierda de ahí afuera.

 

Era magnífico ver como las gotas resbalaban

 por tu frente y tu mejilla hasta caer al suelo

 y no ser ya más una molestia, y tú sin inmutarte.

Como si cada gota que golpease

 no fuese capaz de quitarte las ganas,

 sino que sólo servía para darte más fuerza

 y que caminases con más decisión hacia una meta invisible.

 

Y yo, tonto como  siempre,

 pero inoportuno como nunca,

 te ofrecí cobijo bajo mi paraguas.

 Y un café.

 Y varios meses también.

Pero terminaste por marcharte

 por la misma razón

 por la que nunca deberías haber estado bajo un paraguas.

Porque no es tu estilo ser cobarde.

 

Hoy es un viernes de septiembre y llueve.

 Y soy yo el que no tiene paraguas.

Pero me da miedo salir afuera sin ti.

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Jaime Reyero

  -   Publicado el Miércoles, 06 Mayo 2015

Versos encontrados

Llueve y no es la primera ni la última que llovera en mi cabeza,testigo atemporal de mi tiempo me hipoteco en silencios frustrados,otro golpe maestro de autoridad incontrolada me lleva al caos,desatendido por mi mismo me dejo llevar y me anulo.

 

Calcula tu próximo disparo o volveras a caer o mejor aun levántate y anda como Lazaro,camina descalzo a pelo y piel con piel hazte el amor a ti mismo, la unica solución es el amor incondicional hacia ti mismo.

 

Eres un vaquero que busca justicia y caminar libre, encuentra tu camino y fórjate un carcater a golpe de versos encontrados, dispara al aire y encuentra tu verdad.

 

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Alexander Besú Guevara

  -   Publicado el Miércoles, 06 Mayo 2015

PABLO NERUDA MEDITA MELANCÓLICO MIRANDO CAER LA LLUVIA EN ISLA NEGRA

Normal 0 21 false false false PABLO NERUDA MEDITA MELANCÓLICO MIRANDO CAER LA LLUVIA EN ISLA NEGRA

"Lluvia amiga de los soñadores y de los desesperados, (...)

Ahora estoy acodado frente a la ventana,

y una gran tristeza empaña los vidrios."

Pablo Neruda

 

Llueve como en Temuco, en los techos de mi infancia.

Un – tren – las-tre-ro – a-rras-tra – mis – es-tre-me-ci-mien-tos.

Hoy soy como una copa donde el recuerdo escancia

amores, vinos, libros y algunos sufrimientos.

 

Como mi antigua casa, la de la Araucanía,

me amueblo de silencios telúricos y mímicos.

Me matará la lluvia, más la melancolía

que cae junto a la lluvia en mis estados anímicos.

 

Hoy tengo algunas dudas: ¿quién cuida la begonia

que crece al sur de Chile, sobre la Patagonia?

Y yo, ¿soy un albatros o soy sólo un fantoche

 

que atravesó escoltado la nieve de los Andes?

¿Tendré un cadáver útil como Miguel Hernández?

¿Podré escribir los versos más tristes esta noche?

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Aquiles Odiseo Esteve

  -   Publicado el Jueves, 07 Mayo 2015

MELANCOLIA

Llueve, este es tu tiempo perfecto.

Fija la mirada en el infinito,

donde las nubes y el cielo no sabes

si van a alejarse o se están uniendo,

piensas, si no será allí donde nacen

los sueños que tu alma esta viviendo.

No hace falta la noche para soñar,

son sueños, si; sueños embriagadores

y hermosos; te pueden hacer olvidar

lo que olvidar cada instante deseas,

y te permitirán vivir instantes,

que en tu cotidiana vida careces.

Las fuerzas fallan y te sobra vida;

en tu interior hay una campanilla

que va espantando la melancolía,

más a ella le agrada tu compañía;

no te abandona ni cambia de silla.

Aun sigues con la mirada perdida,

has de borrar tantas horas vacías;

de tanto mirar las gotas de lluvia

por los cristales de las ventanas frías,

ya ves dibujarse su silueta perdida.

Duerme, que mañana será otro día,

la esperanza de soñar no termina

aunque se conviertan en pesadillas.

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Valantis Georganas

  -   Publicado el Jueves, 07 Mayo 2015

Sol pluvioso

Llueve tus No, tus Nada, tus Nunca
El sol pluvioso me mira y yo, ya no puedo más
Espero a una llovizna nocturna
¡Luna separeme de estos diluvios de letras!
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Pilar Esther García Martínez

  -   Publicado el Sábado, 09 Mayo 2015

Llueve

Llueve y hay tanto sueño desvelado

tanta lágrima sin enjugar

tanta lumbre sin parir

tanta conjugación del verbo amar

tanta despedida prisionera

tanto cuerpo en el camino de la mentira

tanto principio sin palabra

tanto placer fragmentado

tanto pie sin sombra

aun llueve

y hay tanta inundación al otro lado de la sequía

tantos ángeles desolados

tanta mugre por descubrir

tanto rebaño sin rumbo

tantos gustos que merecen palos

tanta ventana sin techo

tanta raíz con plomada

tanto barro sin medida

tanta gloria fuera de un grano de maíz

sigue lloviendo

y hay tanta piedra con su luto

tanta luna sin su sol

tantas manos sin locura

tanto pájaro fugitivo

tanto animal por existir

tanto hombre por vivir

tanta pasión sin regocijo

tanto dolor sin aprendiz

tanta sabiduría sin costumbre

llueve sobre todas las cabezas de la historia,

hay tanto sobrante de sal en las aguas

que yo simple poeta

estoy visible en casi todos los tantos.

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Isabel Anhara

  -   Publicado el Martes, 12 Mayo 2015

MI PUEBLO CHICO

Llueve en la plazuela

de mi pueblo chico.

Los lugareños se refugian

en la penumbra de los soportarles;

de los miradores surgen

rumores de confidencias y pesares.

 

Pasos fugaces, presurosos,

al son de una lluvia fina;

entretejida de níveos hilos,

que cala en los corazones,

fingiendo promesas de futuro,

tras los visillos en los balcones.

 

Llueve en las calles

de mi vetusto pueblo,

donde aletean los golondrinos

en sus minúsculos nidos,

mientras trenzan melodías,

hechas de juncos adormecidos.

 

El frescor del agua chapotea

entre los jubilosos surtidores

de la fuente honda,

atrapando con su tintineo

el arrullo de los ruiseñores,

al reclamo de otros amores.

 

Llueve en los rincones

de mi pueblo lindo,

donde al socaire del tiempo,

correteaban los chiquillos,

jugando a la gallinita ciega,

saltando a la comba...;

instantes plenos de magia;

primores de años perdidos,

que perduran en mis sentidos.

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BERNAL QUIROS WAUTERS

  -   Publicado el Miércoles, 13 Mayo 2015

LLUVIA

¡Llueve... llueve...!

Temprano por la mañana.

Llueve cerca, y en las tierras lejanas.

Y en un cielo cenizo y húmedo, se deja arropar la mirada.

 

Y corren entre los picos, de las ausentes montañas,

monjas de caras blancas con prendedores de plata,

envueltas en trajes grises, y solapas nevadas,

hasta quedar en las cumbres, como palomas posadas.

 

Y aquí, junto a esta vieja ventana,

que el tiempo cubre hoy de canas,

el viento se baña y se seca, entre la lluvia mojada,

dejando su pelo oculto, en las albinas luces del alba.

 

Y un llanto de frio claro, transparente como la nada,

suda en los vidrios de escarcha, dejando dulces llamadas.

Mis manos vacías escuchan, y exploran entre las aguas,

y entre nostalgias y sueños, besan sus poros las lágrimas.

 

¡Llueve... llueve!

Temprana y sigilosa por la mañana,

la lluvia, que suave y callada,

desata gotas del alma.

 

Sanjermy 

San José- Costa Rica.

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LINA MARIA ZAPATA RIVILLAS

  -   Publicado el Jueves, 14 Mayo 2015

Belleza al Natural

Llueve al atardecer
mojando tu rostro
dejandolo al natural

Un impulso...
me obliga a besarte al instante
tu mirada fija en la mia
tus labios junto a los mios

Solos bajo la lluvia
en aquel bello momento
donde el unico sonido
es el de la lluvia alcaer

LLuvia que llegas en el atardecer
y que dejas un recuerdo
que vivira en mi.

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CARMEN RUIZ

  -   Publicado el Viernes, 15 Mayo 2015

¡Llueve...!

¡LLUEVE...!

Llueve sobre el corazón del hombre,

enfría su soledad hasta la médula,

no encuentra el abrigo deseado,

se arropa con la soledad prestada.

Camina bajo los pasos de otros,

continúa la herida del camino andado,

retiene en sus pies el barro húmedo,

la tierra blanda... el paso del tiempo

está detrás de sus talones.

¿A dónde le conducirá su trayectoria?

¿Dónde encontrará su final feliz?

Acaso no existe la esperanza,

es tan sólo camino, campo, cañada...

Llueve sobre la simiente de la vida,

desparrama su semilla sobre el mal,

porque sabemos de la soledad y la tristeza,

pero ignoramos a dónde nos conduce.

Estamos albergados en la copa de un árbol,

en la cima de una colina trágica,

y hemos de caer hacia la gravedad,

porque Dios está despreocupado.

Llueve porque alguien llora su desdicha,

porque no comprende su destino,

porque ha nacido con lo puesto

y ha de morir sin nada... ¡Nada, de nada!

Un frío hueco, una esquina ocupada,

un letargo mortal e indefinido,

otra vida más no deseada;

Más allá del amor y de la vida,

hacia la estera dura, hacia la tierra llana,

camino de un letargo eterno,

camino de otra soledad más plana.

¡Vas sobre tu propio charco!...

¡Te sigues la pisada!

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Ricardo Laurel

  -   Publicado el Lunes, 18 Mayo 2015

El fantasma de tu casa

Llueve y mi alma no duerme esta madrugada, deambula por tu casa.

Cambiaste los muebles y sobre la alfombra dejaste una taza.

Mi alma anda a tumbos por tu casa, fumaste mucho;

Dejaste en el sillón tu imagen triste y cansada

Mi alma no se acostumbra al laberinto de muebles,  lámparas y figuras de porcelana con las que simulas sentirte acompañada; camina hasta tu habitación-mi alma enamorada-y te encuentra tendida en la cama, tan linda como siempre,quizás más pálida, quizás más delgada.

Miras a la ventana sin ver nada más que la lluvia y tu tristeza reflejada.

Mis ojos te ven, te huelen, te aman.

Te sabes observada, me sientes y me dibujas en la lluvia que golpe la ventana.

Me piensas con fuerza repentina, me quieres, pero aun así  congelas el alma.

Suspiras sin remedio, sin olvido.

Le llueve a tu alma.

Llueve y el alma mía recupera

sus tejidos y soy corpóreo por un segundo, mis dedos te tocan, mis labios te besan, mi voz en tu oído.

Amanece mi amor y yo vuelvo a ser transparencia en la ventana. La lluvia se aleja y yo espero la noche siguiente para ser nuevamente el fantasma  de tu casa.

No fumes en ayuna, come y riega las plantas.

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PABLO ALONSO RODRIGUEZ

  -   Publicado el Lunes, 18 Mayo 2015

Entre los pinos

Llueve de forma leve

en el pinar, por la tarde

agua pura que cae breve

como rocío que nace.

Una brisa refrescante

estimula los sentidos

el aroma del ozono

y el perfume de los pinos.

Hay sosiego y soledad

entre sendas y caminos

sólo el viento entre las ramas

provocando movimiento

y un silencio que se escucha

animando al pensamiento.

Se evocan momentos  pasados

se imaginan ensoñaciones futuras

mientras tenues rayos de sol

se adentran entre los pinos

con brillos y con reflejos.

El caminar es sencillo

no hay prisa ni nerviosismo

y cruje la arena en la marcha

cuando nota las pisadas.

Hay armonía pura

y belleza en el paisaje

diversidad de colores

y variedad de sensaciones.

Al fondo, en el descenso

se divisa el mar inmenso

y su azul luminoso y cierto

destaca por ser intenso.

Llueve de forma leve

en el pinar por la tarde

y poco a poco difuminada

el agua se espacia y para

y finalmente se detiene.

El sol renace con fuerza

su fulgor es radiante

y la luz es tan brillante

que a los ojos ciega.

Es una sensación serena

la que en la mente se crea

hay ternura y hay belleza

y alrededor se recrea

la Naturaleza entera.

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Daniel Salomone

  -   Publicado el Jueves, 21 Mayo 2015

Soneto - La siesta de Nosotros

Llueve/ El cielo es un mar embravecido

Los cirros lamentan su muerte lenta

Un trueno grita/ gime en la tormenta

La lluvia es la sangre del trueno herido

 

Galopan gotas/ vibra en su latido

la música en los techos nos enfrenta

El agua empapa la siesta sedienta

Se moja en un beso el tiempo perdido

 

Desnudos/ Se inicia la danza leve

el arco iris es un tropel de flores

tu piel blanca tiene siete colores

 

Despacio/ La siesta quiebra la nieve.

El cielo ruega por nuestros vapores

Adentro/nosotros/ Y afuera...llueve.

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