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Tras un día de retraso en nuestro horario, debido a la tormenta tropical que hizo que tuviéramos que pasar noche en Cienfuegos (y nos alegramos, porque así vivimos la marcha de esa ciudad), llegamos a Trinidad, dicen que la ciudad con más encanto colonial que hay en Cuba. La impresión es que es una ciudad impresionantemente bonita, pero que está puesa como un parque temático para los turistas. Además el calor que hace es insoportable... La Habana o Cienfuegos tenían personalidad propia, Trinidad se ve que es 100% "turist". Aún así, el espectáculo de sus casas y sus colores, y el ambiente a mojito y salsa hace que la visita a esta ciudad sea imprescindible.
Declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en 1988, la antigua villa de Trinidad fue fundada por el conquistador don Diego Velásquez en el siglo XVI. Lo más característio de Trinidad es la Plaza Mayor:












Salimos de la Plaza Mayor y vamos a dar un paseo por la ciudad. Como veréis cada esquina tiene un encanto especial:





Este bar lleva el nombre de la bebida típica de Trinidad y una de las de Cuba: La Canchanchara. Se compone de ron, miel y limón. Impresionante testimonio...











La Casa de la Trova deTrinidad. En esta casa podrás ver a cubanos bailar y bailar y beber y beber a ritmo de salsa, mezclado con ratos en los que cantautores imnterpretan canciones de Silvio, Pablo, o propias. ¡Muy recomendable tomar el mojito!

A diez minutos de la Plaza Mayor, hay una cuesta que lleva a un alto desde el que se divisa toda la ciudad de Trinidad. Vale la pena darse el paseo para ver la puesta de sol, ya que desde este alto se divisa además de la ciudad, el mar y las montañas que rodean esta ciudad.





Como todos el que han pasado por Cuba, el dormir en un hotel es algo poco normal. Lo común es hospedarte en las casas de la gente que el gobierno cubano les da permiso para hacerlo. Trinidad, está llena de estas casas. Al negociar el precio de la habitación, hay que decirles que si ahí mismo hacen la cena. Si es así, al sumar el precio de la habitación y de la cena, se negocia mejor. Y como siempre, en la cena que no falte la langosta, que la preparan de tres formas distintas: a la brasa, a la plancha, o con salsa. ¡Todas valen la pena! ¡Y sobre todo que no falte una Cristal para acomañar!




Trinidad desde las afueras. En sus alrededores están algunas de las mejores playas de la costa sur, una de las mayores zonas montañosas de la isla. Las vemos en la siguiente página...