Videos: Mercado de Chillán (versión avi, 3.300 kb)
Pues ni en mis mejores sueños podría yo pensar que
esto iba a salir tan maravillosamente.
Estuve en un seminario en Madrid que daba Gonzalo Rojas y le dije
que iba a hacer este vieje y que pasaría por Chile. Muy amablemente
me dió su número de teléfono. Así que
desde Chiloé llamé al actual y recién nombrado
Premio Cervantes 2003, para decirle que iba a pasar por Chillán
en dos días y que me gustaría saludarle. El estuvo
encantado de recibirme incluso a pesar de unos dolores que lleva
teniendo desde hace unos días y que le hacían dormir
poco y estar pendiente del doctor. De todas formas quedé
con el para desayunar a las 9:30 de la mañana. A las 11 el
tenía médico.
Lo primero que hicimos fue charlar un poco en su salón y
pasar a desayunar. Tras el desayuno me invitó a quedarme
a dormir en su casa. ¡Naturalmente acepté! Me enseñó
la casa, por la que ha paseado Neruda en varias ocasiones!! El salió
para el médico y quedamos para comer. Fui a ver el mercado
de Chillán y dar un paseo por el centro de la ciudad.
Tras comer dimos un paseo Gonzalo y yo por el centro comercial del
centro para comprar unas cervezas y los ingredientes necesarios
para hacer una gran tortilla de patata para la cena. La opción
de la paella la dejaremos para otra ocasión...
No quise agobiarle con fotos ni entrevistas, así que las
dejaremos para abril, cuando vaya a recibir el Cervantes. Sólo
una foto junto con la tortilla le pedí tomar.
Millones de gracias al profesor Rojas por hacerme sentir un amigo
suyo de verdad.




Panchito -Pancho, Franciso- el encargado de hacer casi todo en casa
de Gonzalo, regando el jardín.



Cuarto en el que me hospedé en su casa, lleno de fotos, libros,
antigüedades. Un lujo, vamos.







Lamento la calidad de la foto, pero aquí tenemos al profesor
ante una tortilla de patata que hice para que cenáramos los
dos mientras charlábamos sobre poítica, poesía,
pasado presente y futuro. Para mi una noche inolvidable.

Fachada desde la calle El Roble de la casa de Gonzalo

Panchito ante el auto de 23 años que sige funcionando a las
mil maravillas!
Paseando por el mercado de Chillán



