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Por fin iba a cumplir otro de mis sueños de la infancia: navegar el Amazonas. Hay varios barcos que hacen el trayecto entero de la parte brasileña del Amazonas. Yo embarqué desde Tabatinga, en la triple frontera entre Perú, Colombia y Brasil, en el Voyager III en plenas fechas de carnaval. La parte de arriba del barco era un bar en el que siempre había alguien bailando y bebiendo y con quien compartir las primeras palabras en portugués. Pasé trés días maravillosos en los que pude precticar el inglés, el francés y el portugués ya que me tocó ser traductor de varias personas que no tenían forma de comunicarse entre ellas.
En el barco por 250 reales puedes ir en un camarote con aire acondicionado y baño privado y por 150 puedes ir en hamaca. Eso sí, la hamaca te la llevas tú y la pones donde puedes. Por ese precio te dan de desayunar (ni un día llegué a tiempo), comer (a las 12:00) y cenar (a las 17:00). Siempre arroz, frijoles y pollo, todo buenísimo. Había una mesa en la que podías esperar turno para sentarte o coger el plato y tomarte la comida donde quisieras. Muy buen ambiente y todo muy educado y formal.
Coincidí en el barco con un tenor peruano que iba a Manaus a organizar unos conciertos y con el que pasé muy buenos ratos siempre con la guitarrita entre las manos y una cerveza para refrescarnos del calor. Todas las tardes se montaba un concierto improvisado en el que gran parte de la gente del barco (unas 80 personas) participaba con canciones o simplemente disfrutaba desde su hamaca del lujo de tener un tenor cantando navegando el Amazonas. No olvidaré las puestas de sol en el rio más grande del mundo con una cervecita en la mano y rodeado de buena gente cantando y disfrutando.
Viajé de Tabatinga a Manaus, parando en varios puertos para bajar y recoger mercancías y personas. Ya el colmo de la alegría llegó cuando me dejaron llevar al barco un rato: ¡¡yo navegando por el Amazonas!! La felizidad. Hice muy buenos amigos, sobre todo una pareja de israelís y un matrimonio francés de 70 años que se dedican a viajar por todo el mundo como si tuvieran 18 años. Un ejemplo a seguir.
Videos: Delfines en el Amazonas (versión avi, 910 kb) | El Voyager III (versión avi, 3670 kb) | Fiesta en el Voyager III (versión avi, 7.063 kb)

El barco Voyager III amarrado en Tabatinga


Ahí estoy yo en la hamaca que me compré para la ocasión en Iquitos







En una de las parada me bajé con Annik para tomar una cerveza bien
fría



Ahí va el Voyager II, el hermano del que yo viajaba

¡¡olé!!

Todo el viaje estuve acompañado por mis buenos amigos peruanos
cantando a todas horas y con una conersación muy agradable.
Fiesta en el Voyager III (versión
avi, 7.063 kb)

Buen ambiente siempre en el bar

Michal y Lorian, dos israelis con los que compartí muy buenas
momentos

Las puestas de sol siempre impresioanantes en el Amazonas