juan pablo r. vallejo - Jueves, 04 Julio 2013

Ciudad blanca , Ciudad sucia.

Popayán escondida, Popayán inaudita.
Bajo la tenue mirada vigilante de la demente luna,
que pinta de plateado las calles blancas y ensangrentadas.

Cuna de falsos próceres y verdaderos amores,
¡Que la belleza no te engañe, que la hermosura no te despiste!
Porque hay animales y tienen hambre.
Alguna vez tuvimos sed pero se olvidó como todo,
algunas vez hubo esperanza, pero la cambiamos por la rutina.

Estrellados sobre un mirador fantástico,
donde se forjan los sueños de papel.
y se queman cuando bajamos
y aquellas cenizas ya no prenden.

Donde la ingratitud es el mejor amigo.
donde el amor existe, pero tal vez tengas que estar muerto,
por qué solo los muertos pueden amar tranquilos
por ellos bailamos y lloramos, olvidamos y cantamos.

Reímos del desespero y sin embargo no deja de ser alegría,
donde las aves de luto esperan.
Esperan a que no te muevas.
Y si te mueves, mejor, hay carne fresca,
carne cansada, carne guerrera, carne vegetal.

Donde el engaño es pan de cada día,
donde clonazepan es el desayuno de los guías.
Esperando amar a ciegas, con los ojos sin vendas,
por qué pagamos intereses de karmas absurdos.

Guerreros somos con armas desafinadas,
esclavos somos de la felicidad ingrata.
Donde el único pecado que tenemos es ser ingenuos
y esperan sentados como hierro barato, oxidando la fe.
Evadiendo el camino verde.

Una parte de mí, escucha los sonidos del viento,
se alegra, y evade la condena precaria.
Teniendo que imaginar fantasías de niño,
saltando a punto de caer, volando en el lodo,
amando desnudo, riendo de luto,
complaciendo mi cuerpo, mirando las nubes de fuego.

Ay mi ciudad ingrata, que se quema cada 6 de la mañana,
que nos besa cada madrugada, que se pierde en las noches amargas,
donde todo sueño se puede volver realidad, solo si no se mira alrededor.

Donde no te puedes dejar callar,
aunque nadie te quiera escuchar,
tan solo te quieren ver caer.
por qué la gente está alienada con la manía moral de ser infeliz día a día,
y es por eso que jugamos a ser felices en este lugar de la esquiva fantasia.

¿Te gusta? Dale tu voto:
Votos: 4

Comentarios (0)

Déje un comentario

Usted está comentando como invitado.

Cancelar Enviando comentario...

Publica tus poemas
Difunde tus eventos
España e Hispanoamérica

Únete a la más importante...

Red Social de Poesia

Suscríbete al Boletín

museos-200-01

blog-soypoeta-home-200-01

Banner

Mario Benedetti

 

Publicidad gratuita:

Publica tu libro con Bubok

Casa del libro