11/12/2009 Guillermo Spottorno
Jose María López Medina nació en Granada en el invierno de 1971, según supo más tarde. Escribe poemas desde que tiene uso de razón electrónica, más o menos desde el cambio de siglo. Publicó los primeros en 2008 en el libro “bocetos y sonetos”, escrito junto a su padre, Jose Mª López Sánchez. Desde entonces su identidad social experimenta un desdoble bastante saludable. A continuación se tomó en serio el imprudente ofrecimiento de su amigo Antonio Melo de ilustrar su próximo libro, lo cual contribuyó a que se diera a la tarea de escribir, efectivamente, un próximo libro. Y aquí estamos.
Antonio Melo Montero, sevillano y viajero, camina por el filo de la creación por vocación. El punto de inflexión en su quehacer pictórico se produce con su participación en los talleres de creación del Centro Andaluz de Arte Contemporáneo, donde empieza a consolidar conocimientos y afectos artísticos. Ha presentado obras en exposiciones colectivas desde 1998 y en la actualidad trabaja sobre la relación entre el espacio y el ser humano. El tiempo dedicado a ilustrar los poemas de este libro es un regalo que siempre agradecerá a su autor.
