Jesús Aparicio González, nacido el 29 de julio de 1961 y residente en Guadalajara, casado y con tres hijos es licenciado en psicología. Blog: <http://jesusapariciogonzalez.blogspot.com>
Libros publicados:
Correo electrónico: jesapagon@telefonica.net
De cómo la fuerza del amor parte una nuez (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Al aire de los bosques (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Cosas que no veré (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Qué tarde más hermosa (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
He dormido profundamente (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Puntos cardinales (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Se ha secado la hierba (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Sobre mi mesa no hay hojas de hierba (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Tiempo de dolor (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
En lo alto del muro un pájaro dormido (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
La perfección de su mano retiene (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
Poética (14/04/2009) (de "Las cuartillas de un náufrago")
De cómo la fuerza del amor parte una nuez
La busco, todavía
no ha caído del árbol.
La espero, pinto el cielo
con tintero de hierba.
La miro, se va haciendo
familiar a mi mano.
La cojo, la comprimo
con el alma, sin miedo,
cuidando que no salte
y huya y la pierda. Cruje.
Se me abre y me relajo.
Le arranco el corazón.
Se deshace en mi boca.
25 de Noviembre de 2006
Ir arribaAl aire de los bosques
has preguntado dónde
canta esa fuente
en la que has de beber.
Un guirigay de hojas
extrañas te contesta.
Te anega un mar de ruidos.
Si escuchas te confunden.
Si hablas nadie entiende.
Si miras nada sabes.
Con silencio en los ojos,
con tiempo, sientes que
el polvo del camino
está bajo tus pies.
5 de Septiembre de 2006
Ir arribaCosas que no veré
No veré a la montaña
abrirse y darme paso,
no veré a ese ciruelo
florecer en diciembre
y no veré al águila
velando en mi jardín.
Pero he visto a una hormiga
cargando con un pétalo
de amapola.
Lo he visto todo.
15 de Marzo de 2006
Ir arribaQué tarde más hermosa
Las flores del almendro
escriben su primera
canción. El agua ríe
celebrando el deshielo
y hace nuevas las fuentes.
Una brisa suave
da un impulso a las torpes
alas de un gorrión chico.
La vida se despierta.
Estirando los sueños
sobre la hierba húmeda
repaso mis amores.
Voy al sol de los últimos
silencios de febrero.
14 de Febrero de 2006
Ir arribaHe dormido profundamente
esta noche, sin sueños.
He despertado ante una luz
desconocida, sin recuerdos.
He encontrado un papel
sobre mi mesa, sin palabras.
Estoy mirando desde mi balcón
este campo tan ancho,
desnudo y sin caminos.
La nieve lo ha borrado todo.
Un manto de pureza
te abre un mundo virgen
para crear la vida.
3 de Febrero de 2006
Ir arribaPuntos cardinales
Al norte una ventana empañada por la niebla.
Al sur la puerta cerrada de un cuarto a oscuras.
Al este esa cama deshecha hace mil noches.
Al oeste un armario semivacío y triste.
En el centro la soledad que rompe
sobre mi mesa el lápiz.
Entonces alzo la mirada al techo
y espero el vuelo de una mano de ángel
que me saque punta.
14 de Enero de 2006
Ir arribaSe ha secado la hierba
que ayer mordiste
y el ramo de uvas por venir
no lleva vino.
Cierra los ojos y verás
la estrella clara, leve y limpia
que te crece aun dormida
en tu centro.
Aquí y ahora
te invita a su mesa
un sol descalzo.
17 de Noviembre de 2005
Ir arribaSobre mi mesa no hay hojas de hierba
ni margaritas de pétalos blancos
y botón amarillo, ni amapolas
rojas, donde tumbarse cara al cielo.
Pero a mi alrededor el mundo calla,
ningún oficio muerto y con prisas
rompe la soledad de mi despacho
y un papel blanco es todo mi horizonte.
De mis desiertos cazo aquí una estrella.
Sobre el papel la exploro y me libero,
en apartada orilla, de lo oscuro.
Soy peregrino al reino de las luces.
Mientras sueño, mi mesa se ha llenado
de su hierba, sus flores y sus frutos.
13 de Mayo de 2005
Ir arribaTiempo de dolor
No podemos dejar pasar el cáliz,
llega y crece en el mundo a cada instante.
Vallejo lo bebió y Jesús y todos
somos regados con la sangre del martirio.
El tiempo de las lágrimas forma parte del río
que intentamos nadar sin conseguirlo.
El tiempo de cristales bajos los pies desnudos.
El tiempo de la escarcha y la cebolla.
El tiempo herido por las garras del tigre,
despedazado en los colmillos de las hienas.
El tiempo de las cárceles y de los cementerios.
Y no se nos permite volcarlo sin beberlo.
Pues una vez bebido tiene premio:
el tiempo de la espina nos entrega
sus rosas blancas.
Es necesario para que haya estrellas
y las estrellas junten su luz
y hagan el cielo.
8 de Abril de 2005
Ir arribaEn lo alto del muro un pájaro dormido
Le defiende del ruido la sombra de una nube
que vuelve del invierno para cerrar la tarde.
5 de Abril de 2005
Ir arribaLa perfección de su mano retiene
este amanecer deshabitado de pájaros.
En la quietud la sombra
se sabe eterna. Sin herida
ni esperanza la tierra es solo ausencia.
Nada. El silencio está sin alimento.
El Ser también descansa.
Papel en blanco. Luz
en barbecho.
21 de Enero de 2005
Ir arribaPoética
En silenciosa espera,
dejándose caer
al fin por el impulso
de quietud en alerta,
golpea con paciencia
insiste con los siglos
en un verso sin vértigo
sin voces y sin prisas,
sencilla transparencia.
Una
última
gota
hizo
el
agujero
en
la
piedra.
7 de Enero de 2005