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poema aeronáutico II (14/02/2008)
capitulación de cara y cruz (14/02/2008)
No me vuelva a escribir ni vaya a recibirme (14/02/2008)
Breve narración a cargo de la sustituta (14/02/2008)
Las monedas son para el que barre
(27/06/2005)
Areté
(05/06/2005)
Es lo que es (17/05/2005)
poema aeronáutico II
otros verán el mar
la soledad del sueño
encenderán nuevos nombres
viajes felices al extremo de la mañana
(…)
¿qué vida retendrás mientras tanto
qué esperanza dirás todavía
en la calle o el bosque renacido
en qué rostro o amor revivirás tu viaje?
Edgar Bayley
I
altura de crucero
qué súbito chasco cuando la muy perra
asomó dentro de la escena más temible allí
en el terror de estar empezando la muerte
siempre te dijeron que habría Esperanza
un día en el que nadie te despide
ni te abraza nadie ni te hablan
volás
y el ácido y el pánico partieron
jurarías que cualquier velocidad
es la pura lentitud
te vas y como vos
la máquina imponente es una hormiga triste
fatigada de tanto cielo
ser h descansando como h
se va el aire porque exhalo
halo ya no tenemos
qué empequeñecidos quedamos frente a la letra
esta aptitud de vivir como estoma abierto
en el envés de una hoja verde
quiere decir que aquí arriba
se cumple el cometido por el que vinimos
al mundo al mundo de ahí abajo
los negocios distraen a casi todos
de los eminentes puntos líneas y figuras
una geometría silenciosa
que desde el suelo ordena los destinos
por eso a casi otros les da por
prestar muchísima atención
a alguien
le tembló el pulso al trazar una línea de espuma
son simplemente las arrugas y los granos del planeta
lo grande no se calma ni le alcanza ni le teme
al desafío óptico que resultará
mondrian
se estuvo divirtiendo sobre el lienzo de los campos
le vendo a christie’s la idea de sacar una foto
de estos cuadraditos de diferentes verdores y subastarla
farfullan las turbinas como
cuadrillas de obreros sanos y tranquilos
juraría que cualquier velocidad
es la pura lentitud
II
pasajero en tránsito
qué manía de observar
que va a requerir
tanto vocabulario
y acertadas calificaciones
desfilan con maletitas de diseño
y dejan al asombro
sin modificaciones ni resolución
cómo debe deslizarse alguien
que nunca se eleva
por los mármoles impolutos de un aeropuerto internacional
mórbidamente como artistas demandados por bienales
entusiastas como los turistas que se llevan de paseo
o imitando la prestancia apresuradamente ejecutiva
nanay un gran espejo recita aquel célebre poema
camina echada hacia delante
como intentando la precariedad del mono
la gran biblia de las horas tontas
antes del embarque
III
llegada o turbulencia
qué asusta más
venirse abajo de cómo se mueve
o moverse tanto dentro de otro movimiento
ante el que Zenón no osase oponer aporías
qué asusta más
saberse traspasando el tiempo
o que el tiempo presurizado caiga como gotas
holgazanas dentro de lo vertiginoso
pero no se viene abajo
y por mucho que se movió
no se vino abajo
no tocaba hoy catástrofe aérea
hoy es otro día de semana
y ahí está ahí quedó todo
el horario está la mugre
la autopista vena abierta está el barrio
la cana está mucho tacho yirando
el desconcierto el arrebato los amores
la lágrima somera
la aprensión por el vacío
la vorágine de la borrasca
(para lectores no argentinos: la cana, la policía; mucho tacho yirando, muchos taxis dando vueltas)
capitulación de cara y cruz
Felices los normales, esos seres extraños
(…)
Los que vivieron los diecisiete rostros de la sonrisa y un poco más
Los llenos de zapatos, los arcángeles con sombreros,
Los satisfechos, los gordos, los lindos,
Los rintintín y sus secuaces, los que cómo no, por aquí,…
Roberto Fernández Retamar
era la blonda tan fina
esbelta y eficiente
hablaba inglés mejor que el presentador de los oscars
hablaba de nueva york como si describiera su dormitorio
sobre tacones sus piernas
como columnas griegas
trabajó en dhl en ups
ahora le quedaba tan ajustado el uniforme
de esta empresa devenida en elegante
era brillosa tan inadvertida
algunos mechones grasos escaparon del peinado
pasaba el trapo sobre el cristal con hartazgo o ira
no hablaba un ronquido parecido a buenos días
la cabeza siempre gacha mirando de reojo
a las señoritas de los escritorios
trabajó en cñía.limpia en todolimp
y ahora le sigue quedando tan desagraciado
el pantalón de frisa y el delantal verde
no es mal ejercicio mirar a cada una
desde la perspectiva de la otra
porque se es ambas
No me vuelva a escribir ni vaya a recibirme*
tras una indagación natatoria infructuosa
en la sima del caos sobre su motivo y su perennidad
el recuerdo de los males y de los males
revela al menos que ni siquiera éste es el momento de los ángeles (no hay ángeles)
por lo tanto es el otro
lo que prevalece y predominará
hubo permanente la comparecencia
de una profusa confusión y luego
hubiere demente la esencia de unos lazos descoloridos en histórica endemia
después de la euforia viscosa de los giros de Newton
unidos fatalmente al centro de la esfera
de nada les sirvió esperar el futuro
a las dos de la postrer simiente las carcomerá el gen definitivo
el signo irreversible de la cola que
alguna vez el diablo
metió
pensando que ahí
no lo derrotarían
y así fue
(*) Texto de la carta fechada el 8 de enero de 1904, que la novelista Herta Grunewald le dirigió desde París a la esposa de su hijo mayor Alexei, Annette Borevich, madre de sus nietas Lisa y Lhasa, y abuela de sus bisnietas Victoria y Madelaine.
Extraido del epistolario inédito de Herta Grunewald, conservado en la Biblioteca de Zary.
Breve narración a cargo de la sustituta
se me entorpecen los dedos con este gran frío llamado desánimo, arrepentimiento o derrota …
José Saramago
la sustituta en obvia alusión a sí misma
es la que intenta este relato
de escaso interés literario filosófico o sociológico
se le ocurrió sorpresivamente mientras fingía leer
(se imponía una disciplinada concentración sin lograrla)
y a ciencia cierta también sabemos que al mismo tiempo reflexionaba
sobre los diferentes niveles de importancia de las personas
sobre la mínima importancia que siempre define a sus tareas laborales
sobre la vital importancia de todo lo que en el mundo no fuera ella
tales fueron las irrelevantes circunstancias
del alumbramiento del relato que para la general consideración
a continuación se ofrece
Breve narración a cargo de la sustituta
El encargado puso el nº del operador 2 en el cuadrante de turnos, pero no será sino la sustituta del operador 2 la que los trabaje. Debió entonces el encargado poner “SV 2” o sustituyente de vacaciones del operador 2. Al no encontrarlo así escrito, la sustituta del operador 2 corrige el cuadrante de turnos y coloca las letras “SV” delante del número en los renglones en los que aparece el 2.
Se dio así un nombre propio, diferente del del operador 2, porque si bien trabaja en su lugar, ella no es él, ella es la sustituta de los vacacionantes. Su nombre figura ahora completo como “SV 2” (con letras anotadas a mano en tinta de bolígrafo al lado del nº2 impreso por el ordenador). Su trabajo, su presencia, que será la que realmente preste cuerpo de operador al turno correspondiente se hace visible en la hoja del cuadrante.
Ahora todos repararán –aunque ya lo saben- en que será la sustituta y no el operador 2 la que deje sus horas dentro de los turnos, su nombre en el cuadrante, su cuerpo en la cabina de control, su control sobre lo que pueda suceder en el tiempo y el espacio de la siempre vigente continuidad operativa del parking central.-
repasa la sustituta lo que ha escrito:
no le encuentra el menor sentido
ni al texto que resultó
ni al acto de haberse puesto a escribirlo
a continuación se queda en blanco
en la televisión pasan el mismo noticiero por quinta vez en la mañana
le ha quitado la voz para no oír hablar a tantas personas importantes
se anima
cuando ve publicidad de muñecas que hablan lloran y hacen pis
-todavía los niños no cuentan entre los miembros activos de la sociedad-
no se desanima
si piensa en los empaquetadores de juguetes
se inquieta
al pensar en los operarios y en los controladores de calidad
se desmorona
si su pensamiento concluye que hay los controladores de stock y los contables
se paraliza
cuando llega a pensar en el diseñador en el químico y en el gerente general
le da un cólico y tiene que correr al baño
-había hecho caso omiso de unos gases que ya espesaban el aire-
cuando vuelve aliviada quita de la vista el libro y los papeles
y se reconforta aún más con la dislocada idea de que ella podría representar
el porcentaje obligatorio en toda empresa de trabajadores minusválidos*
entonces se queda tranquila el resto de la mañana sentada en la cabina
con la boca entreabierta como un pez adormilado
* la sustituta tiene certificada una minusvalía permanente por rotura de tendón en el tobillo derecho y ostenta una mano herpética hinchada al doble de su tamaño normal sin solución de continuidad a largo plazo
las monedas son para el que barre
A cada instante de mi sueño o de mi vigilia
corresponde otro de la ciega moneda.
A veces he sentido remordimiento
y otras envidia,
de ti que estás, como nosotros, en el tiempo y su laberinto
y que no lo sabes.
Jorge Luis Borges
…
Nada, salvo la sed de indiferencia
y la confianza suave
en la hora fugitiva.
Fernando Pessoa
…
(…) la esperanza que espera los trámites del trance
por mucho que se apoye en las coyunturas de lo fortuito
a mí a mí la plena íntegra bella a mí hórrida vida.
Oliverio Girondo
las visiones nocturnales siempre te despiertan agitado
suele haber sangre agolpada en el pecho
ante tan curiosa forma de cumplirse los sueños
limpie el parking de punta a punta los seiscientos metros
no se debe escapar ni una mota descubrir las monedas así es fácil
brillan tanto en el no desvelo como oxidadas están en la vigilia
otra diferencia estriba en que en el sueño se las ve como sembradas
es lo de menos aquí están helas aquí bajo mis pies bajo los pelos del cepillo
dejadas caer por chavalines borrachos o ricos distraídos
maravilloso ver la realidad en el sueño desasosiego
maravilloso ver el sueño en la realidad dicha
aparecido un geiser en el parking
suben nubes líquidas desde la rejilla hacia los anhídridos azules
un magma de mugriento limo removido es el motivo
el agente de la ilusión es la hidrolavadora
en el segundo subsuelo no suele haber ilusiones para gente
qué suerte que desatasquen las tuberías
que oportuno en estos días
resultó ser un estanque umbrío
el recóndito y fenomenal desvelo
que escondía el albergue gigante
y viciado de los coches de alta gama
en lo alto del cuarto contra incendios
hay un atajo un ventanuco sin vidrio
es necesario subirse a la bomba
para asistir a la visión del embalse
tenebrosa masa de agua atesorada
entre cuatro paredes y techo
y una boya blanca en la superficie negra
solo un tabique delgado separa
la habitación de aire del habitáculo de agua
y el comunicante agujero estrecho
no es más que
el escaso trecho el paso
de todas las mentiras escuchadas
a la revelación indagada
oscurecida por el desuso
x moneda y geiser xy estanque
auto despejadas incógnitas
en la ecuación conducida por las disimulaciones
Ir arribaareté
De ahí que las virtudes no se produzcan ni por
naturaleza ni contra naturaleza, sino
que nuestro natural puede recibirlas y perfeccionarlas
mediante la costumbre.
Además, de todas las disposiciones naturales,
adquirimos primero la capacidad y
luego ejercemos las actividades.
ARISTÓTELES
Ética a Nicómaco, libro II, cap. 1
por la misma razón por la que la virtud
es o deja de ser lo propio de algo
y troca por ejemplo
a la humanidad
sapiente
convencional
erecta
en animalidad
momentánea
ambiental
membranosa
soy albatros y pato en esta hora
pato en tanto floto ingrávida y se me da bien
albatros en tanto por las noches emprendo vuelos de
ultramar
en mi ser pato de piel sin plumas
pruebo el pacto con la humedad
el acto de ir a nada tan allá
el nadar apto para volver acá
yo albatros me rapto del lecho al cielo
deseo partos de pichones junto al mar
atroz caigo sobre el pez que es demasiado
me harto de sol de sal y ni a la última ola temo
en un instante dado el eros que portamos
generador de otro ego que no es el del halago
acomete contra el pathos y desencaja el halo
todo albatros lo es y es pato a la vez
porque están interferidas sus esencias
yo practico sus esencias y soy ellos
puesto que no puedo ser el mejor hombre
me esmero en la captura del buen pato
me doy al intento de destrezas del albatros
no obstante una laguna no es el mar
ni el albatros es un pato
Es lo que es
el Verbo se hizo carne
tuya
y carne
mía
y conjugó entre nosotros
Luis Eduardo Aute
corpus
qué hace tu voz vos que hacés
sobre las asperezas a las que diste piel
lo que dijiste sobre mi desnudo
acerca de qué secreto porta
y pienso que parte de la clase de fuerza que mueve tus palmas
que repiten su paso ritual tu peso virtual reiteras
sobre el cuerpo que te espera todo el tiempo
s.o.s respondido que insisto que sos
ocultísimo sol que te das vas a ser luz que obture el portal
de tal forma que hay los callos dulces que depositan
lombrices benévolas que levanten las hordas de los ácaros
que pegoteados sobre la argamasa nacarada de mi pulpa se revuelcan
y que vuelquen ácidas regurgitaciones que se vuelven la agitada denominación
del jadeo
que no cesa como el rayo en que consistes
justificación
esta vez supongo que habla de amor
que fluctúa entre el facilismo o barbarie de la comunicación
que se da como el flujo natural de la oralidad casualmente porque hablando
de roma
y entre la negación o martirio del vocablo
que me debe cierta capacidad para develar
creo que se diseña sobre el amor
y que no transige con el anonadamiento habitual del bello nombre
y también transgrede toda norma compositiva que suele respetarse
pero es que yo te amo coordinada con tu unimembralidad
en una copulativa devoción dentro de tu construcción de relacionantes
permanencias