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Desde mi ventana (03/01/2007)
Bailar contigo sobre novelas (22/08/2006)
Nostalgia (22/08/2006)
Que yo me dejo (22/08/2006)
Sueños rotos (16/09/2005)
Llorando pétalos (16/09/2005)
Cuéntame un cuento (16/09/2005)
Desde mi ventana
Unos ojos negros, una boca de fresa
y un caminar que quita el sentido,
poesía en sus gestos y un baile de sentimientos
que despliega en su camino,
hasta el pozo desde su casa, hay que cruzar la plaza
y el desfile. falda de lino.
El cántaro en la cadera y los pies descalzos,
el cabello suelto sobre el rocío,
en su camisa un escote y en sus latidos un guiño
que se mezcla con el mío,
hasta el pozo desde su casa, hay que cruzar la plaza
y el desfile. placer divino.
Desde mi ventana, cada mañana me vuelve loco,
su piel morena y sus negros ojos,
y esa mirada que tiene que roba el tiempo
y esas pestañas, dueñas del viento.
Desde mi ventana, cada mañana olas del mar,
rompen contra mi puerta en su caminar,
y ese río de encantos que deja libre,
y esa sonrisa, que la describe.
¡Ay! niña, quien fuera el cántaro que va a tu vera,
quien se enredara, quien se perdiera,
en los paseos al pozo de tus caderas,
¡Ay! niña, quien fuera el sol sobre tu espalda
y el viento que mueve tu falda,
para dormirse en tu ombligo,
hasta el pozo desde mi infancia, mi sueño es cruzar la plaza
y pecar contigo.
Bailar contigo, sobre novelas
Se me antoja a veces contarte lo que siento, pero no me atrevo,
ni al camino mas corto le planto cara,
se me antoja quererte de lejos y pensar que te das cuenta
y creer que estás mas cerca, y robarte la mirada.
Se me antoja soñar con que te gusto y con como sería si fuese cierto,
si cuando me lanzo estoy muerto sospechando tu respuesta,
se me antoja pasear contigo a lomos del viento
e invitarte a mis sueños, y esperarte en la puerta.
Se me antoja trepar al castillo y alcanzar la torre para salvarte,
y matar al dragón que te guarda,
Convertirme en mosquetero y en Harry Poter para hechizarte
y mirarte a los ojos, como Bogar en Casablanca.
Se me antoja presentarme en tu vida como un pirata,
con tu nombre en la proa y el negro de tus ojos en mi bandera,
empezar a quererte de cerca y botar fragatas,
y abordar tu velero soltando velas.
Se me antoja bailar contigo sobre novelas.
Ir arribaNostalgia
Bajando por la ladera, por su camino, a la vera del río,
respirando el olor a tomillo que se pega en la piel y en los huesos,
sentado en la falda del árbol con cicatrices, de tu nombre y el mío
y tumbado a los pies del agua donde antaño, te escribía versos.
Cruzando la plaza vieja donde mi infancia quedó grabada, en sus rincones,
sentado sobre la fuente te veo saltando a la cuerda, niña adorada,
jugando con los recuerdos, pequeñas cosas que el corazón guarda a jirones,
bailando en la plaza, comiendo churros, paseando a la luna, besando miradas.
Ya no hay barro en las calles ni pasan caballos, ni carros con paja,
ya no hay casas de la abuela ni patios con limoneros, ni almendros,
ya no te despierta el gallo y las campanas de la iglesia suenan a caja,
ya mi alma cuando regreso solo conoce, el aroma de tu recuerdo.
Que yo me dejo
Mátame de vicio esta noche que yo me dejo,
átame al colchón de tu cama y arrástrame a tus encantos, a tus anhelos,
llévame con tu mirada a donde oses cruzar que yo te sigo,
y enséñame el placer de mi deseo, por tu deseo.
Róbame la vida con tu lujuria y mátame de vicio, que yo me dejo.
Bésame como a tu boca y muérdeme como a la mía,
que para comerte entera se me ocurren mil razones,
guíame con tu figura, por esas curvas que yo te sigo,
y dame tu jugo a sorbos sobre cuencos de corazones,
hazme el amor junto a tus ojos y mátame de vicio, que yo me dejo.
Quémame en cualquier hoguera de tus orgasmos,
que mi madera hace buen fuego junto a tu llama,
llévame a tu terreno y descuelga tus armas que yo te sigo,
y rétame a un duelo de espadas que me rasgue el alma,
calma mi sed con tus antojos y mátame de vicio, que yo me dejo.
Sueños rotos
Con los sueños rotos en la maleta
recorrí caminos a ninguna parte,
me instalé en otras vidas donde no estuvieras y fui comprando amores, para olvidarte,
Descubrí que la distancia no está lejos
que la herida duele donde sople el viento, que cuando te miras en los espejos el dolor siempre refleja, que se lleva dentro,
Me escondí tras la mentira de creer que te olvidé y fui de penitencia en penitencia fingiéndome enamorado, me perdí en otras miradas, en otras camas y curé mis heridas, con amores prestados,
Pero cada beso que daba me sabía a tu boca cada caricia me recordaba a tu piel, y cada vez que mi boca decía te quiero mi alma volaba al te quiero de ayer,
Con los sueños rotos en la maleta
seguí guardando el pasado… para viajar con el.
Llorando pétalos
Como una rosa falta de agua llorando pétalos, lagrimas rojas, con el corazón quebrado a tajo limpio de un golpe seco, que no esperaba, los ojos tristes y ojeras malva se fue en silencio, árbol sin hojas, con el alma rota y la pena dentro río de llanto donde se ahogaba.
Riégame amor, riégame por las mañanas
porque te quiero tanto color de cielo que no te olvido, que estoy vacía sin tu mirada, riégame, riégame con tu frescura porque tu ausencia mata si ya no vuelves, si ya te has ido, que estoy vacía sin tu locura.
Como una rosa falta de agua llorando pétalos, lagrimas rojas, vivió su vida junto al pecado de no olvidarle, de ser su esclava, de ser su presa de días sueltos de amor de luna, y esposas, de ser la otra... dulce veneno a tragos cortos, donde se ahogaba.
Riégame amor, riégame por las mañanas,
porque me faltas tanto y me siento sola estando contigo si has de marcharte de madrugada, riégame, riégame con tu frescura porque no importa si ya te has ido, si te he perdido, que estoy vacía sin tu tortura
Cuéntame un cuento
Y la Reina Maga se acercó a las Hadas para conocerlas y como agradecimiento por haberle salvado la vida les cosió unas alas con su magia, desde entonces las hadas pueden volar para llegar a la fantasía de quien las llame, de quien crea en ellas.
Y ahora a dormir...
Cuéntame otro cuento papá, cuéntame otro cuento.
Es esa mirada triste la que me rasga el alma, que te vas, ojos de azul mojado, no importa donde estés mi cielo, siempre estaré a tu lado.
Papá, deja abierta la ventana
para que entren las hadas,
y que descansen sus alas
a los pies de mi cama,
y cuando emprenda con ellas el vuelo
sigue contándome cuentos,
que me he hecho amigo del viento
y me hará de mensajero.
Y seguí contando cuentos cada noche, a su recuerdo, y sobre mi espalda notaba la brisa, corre, llévale mis palabras al viento y dile que se de prisa, que mi niño está esperando su cuento y mi cuento es su sonrisa.
Es esa mirada triste la que me rasga el alma, que te vas, ojos de azul mojado, no importa donde estés mi cielo, siempre estaré a tu lado.