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Ausencia cercana (05/10/2005)
El color de tu sonrisa (05/10/2005)
Fin de la segunda parte (05/10/2005)
Puedo decir (05/10/2005)
Poesía de fogones (28/09/2005)
Fin de la primera parte (28/12/2004)
Hace un aņo (28/12/2004)
He olvidado tu nombre(28/12/2004)
Si alguna vez la vida te maltratara,
acuérdate de mí,
que no puede cansarse de esperar,
aquel que no se cansa de mirarte.
(Luis García Montero)
Ausencia cercana
Distancia que abandonas el cariño cercano
separación que infundes sentido al recuerdo
lejanía que corrompe el sentir ulterior
diferencia solar que nos hace observar
para quizá preguntar si es el mismo reluz
el que nos hace añorar
fase lunar que nos hace brindar
para ojalá afirmar si es el mismo azul
el que nos hace ansiar
olas que parten de una playa del norte
son los versos escritos por mí
que te llegan, te abrazan
la espuma que bate en un pueblo irlandés
son lagrimas mías
que arropan tu ser
la arena que arrastra mi hondo sentir
acerca más cerca
la angustia por ti
nubes que parten en tú busca
portan un mensaje no cifrado:
"a la hora de llover alza la vista, verás mi recuerdo inmerso en la luz"
a veces percibirás que oliste de mí
pero solo pacte con el viento un viaje fugaz
para ver esos ojos que me han hecho vivir
Madrid, 12 de marzo de 2004
Ir arribaEl color de tu sonrisa
El color de tú sonrisa
no es azul
ni rojo
ni verde
El color de tú sonrisa
es constante
es ahora
es siempre
El color de tú sonrisa
no es violeta
ni amarillo
ni gris
es eterno
es brillante
es fugaz
El color de tu sonrisa
no es naranja
ni rosa
ni blanco
es de todos
es de pocos
es de mí
El color de tu sonrisa
alarga mi estancia
sostiene mis piernas
abandona mis manos
El color de tu sonrisa
refleja el existir
en el color de tu sonrisa
Madrid, 9 de junio de 2004
Ir arribaFin de la segunda parte
Cuando ya no recuerdes
las miradas, paseos y caricias
en viajes, autobuses y hoteles
cuando ya no me estimes
debido al descuido, al error, la falta
invitando al desprecio, indiferencia y miedo
cuando ya no me quieras
imitando el silencio, desdén y desidia
camuflando cariño, sentir y querer
cuando ya no me necesites
sustituyendo recuerdos, risas y trances
ignorando poemas, abrazos y besos
cuando ya no te invente
olvidando tu cara, sonrisa y cuello
subrayando lo vivido, soñado y perdido
cuando yo ya no este
anhelaras mi caminar, temblar y amar
acostumbrando tu dormir, tu pausar y vivir
quizá entonces, solo entonces
veras mi cara en tu espejo diario
mis ojos al bajar los tuyos
mi sonrisa al clausurar la tuya
y entonces quizá, solo quizá
mi encanto aparezca en tu apariencia de vida
mis palabras en panfletos escritos
mis abrazos y besos en tu recuerdo de versos
Madrid, 1 de julio de 2004
Ir arribaPuedo decir
Puedo expresarme quizá
y decir que yo no quise
lamentar tu crueldad
en una noche de abandono
decir que te tenía
y decir que te anime
a socavar mi habilidad
al nombrarte amanecer
sostener los apodos, constancias
apoyar los verbos, las frases
de palabras ignífugas
no sensibles a ti
mostrar el alma, la falta
la marcha sin sentido
como paseo de humildad
por un trayecto fluvial
imitar los gestos, las rosas
como un presente familiar
de inocencia filial
que moderniza el cariño
decir que te tenía
fundida a mis estrofas
huida de mis besos
fantasma de mis caricias
puedo expresarme quizá
y obviar tu realidad
por un contraste de sentidos
invocados desde atrás
decir que te tenía,
te amaba, te buscaba
en un marco azul oscuro
en un lienzo de azul cielo
decir que te tenía, y miraba
y veía
una mujer que me olvidaba
diciendo "atrás ya no recuerdo"
Madrid 7 de abril de 2005
A Raquel que me dijo
un día cuando tú té
alejas un solo instante,
el tiempo y yo lloramos
(Vicente Huidobro)
Poesía de fogones
Una cocina habitual recibe estas letras
Redactando el escrito
Que espero conozcas
Después de tantas noches observándome
Ella sabe lo que ocurre
Sabe lo que espero
Y el reloj me mira
Me recuerda con su ritmo que todo pasa
que todo procede
Las tazas se miran enfrente
Como riéndose
Como añorando un papel que ha de ser escrito
Y los ojos del mantel lamentan
al alzarse un hombre maldito
del ansia de no ser querido
sucede que ocurre
que siempre es lo mismo
Él escribiendo; ella soñando
en el lugar preferido
no el primero, sí el intenso
el lugar dónde se fraguaron sentimientos
y entonces los dos recuerdan
las llegadas de no conocer
el aliento de querer transmitir
por la razón múltiple
por el querer intenso
por el insomnio necesario
y el aceite sonríe
como sonríe ella
como siento por ti
y la plenitud de las horas transcurren
en un sombrío hogar
donde durmieron
abrazados por la siesta
despertados por el reloj
cogidos por un beso
En tantos lugares del hogar que recuerdan a ti
En infinitos recodos que saben a ti
Madrid, 23 de diciembre de 2003.
Ir arribaFin de la 1ª parte
Debo improvisar el recuerdo
ante la caricia de la tristeza,
el abrazo de la desolación,
el beso de la amargura.
Debo abandonar los detalles
ante unos ojos verdes,
una mirada ignorada,
unos viajes continuos.
Debo ordenar un equipaje de ilusión opuesta
de contenido conocido,
tras aeropuertos, paseos y horas.
llegada al pueblo de mar
Debo regresar a una ínsula del norte
dónde tiempo atrás se dio el rechazo
ante una compresión inocente,
una mano acariciada al fin.
Adiós tierra verde
adiós azul bravo
hasta luego amor perdido..........
Madrid, 27 de junio de 2004
Ir arriba
Tú justificas mí existencia:
Si no te conozco, no he vivido;
Si muero sin conocerte, no muero, porque no he vivido.
(Luis Cernuda)
Hace un aņo
Hace un año te bese, en el rincón
vulgar, en el lugar de siempre
hace un año te instigue, a devolver un beso,
a contestar mi querer
hace un momento he recordado ese instante inusual,
ese roce causal, provocado, definido.......... temeroso al fin
y mí piel se turba,
mí cabeza ronda tus labios,
mis sentidos acaban rendidos
al recordar ese beso
hace un año te conocí, en la intimidad de los besos
en el candor de tu mirada, en el estrechar de tú mano
hace un año te descubrí, en el fondo de un bar
que nos detuvo el tiempo, nos bautizó en el amor
hace un año deje de ser aquel que solo existía por ti
para aventurar que podría vivir por ti
Madrid,jueves 22 de abril de 2004
Ir arriba
He olvidado tu nombre
Como trazos escritos en la arena
por un dedo propio de otras latitudes
que cuando arremete oleaje
todo comienza de nuevo
alisando granos infinitos de una playa del norte
Así vivo yo,
escribiendo nombres distintos
de mujeres parecidas
en arenas oceánicas que se miran al pensar
lo breve que será la palabra
esa palabra que son muchas
variadas y ordenadas
cuando se presentan como lanzas
que vuelan y clavan en tierra firme
construyendo agujeros de miel arenosa
Por eso, he olvidado tu nombre
después de pasar revista
a los círculos de nuestra vida
he armado mi conciencia
de reductos indivisibles........... donde he olvidado tu nombre
ese nombre que me evoca
etapas de voz ronca,
y nunca mientes
no mientes,
arrebatas las verdades
no dudas, nunca dudas
solo olvidas las razones expuestas
de una obviedad manifiesta
con un pasado agorero
conformado por dos astros........... apagados de luz ardiente
Cuando caminas hacia mí y me dices,
me dictas con tu pueril mirada
que los actos han cambiado
como regalo apremiado
envuelto en compromiso volátil
Y sigo sentado, esperando
sobre un suelo de adoquines etéreos
que tu mirada pronuncie letras
y que unidas formen simbiosis
de mentiras convencidas
para volver a olvidar tu nombre