- Página de inicio
- Poetas y poesías
- Cuentacuentos
- Especiales
- Solidaridad
- Actividades
- Monográficos
- Agenda cultural
- Concursos
- Blog
- Librerías
- Diccionarios
- Estuvimos allí
- Libro de visitas
- Enlaces
- Curiosidades
- ¿Quiénes somos?
No disponible
Correo electrónico: No disponible
(Sin título) (15/01/2008)
Ir arribaPara Yuli
No te asombres cuando te diga que el día que nace a partir de tus ojos hace que la primavera sea todo el año, que la aurora que brilla en complicidad de tu alma, ilumine tu cielo cuando te toque soñar. Imagínate junto al ocaso cuando el sol ya maduro se incline ante la tempestad de la tarde y llegue la luna, toda presurosa, para remontar el cielo oscuro. Imagínate al silencio dibujado entre suspiros y al resplandor de la blanca luna tallando sombras de ilusiones nuevas en los balcones del inquieto oscurecer. El respirar poco a poco de la noche, siembra fragancias de lluvia al terminar la otra estación. Entonces se cubrirá la mañana de reflejos y las horas que amanecen juntamente con el sol, recrearán en la memoria mi nostalgia preferida, decubierta por el canto de aquel viejo atardecer. Tu sonrisa vuelve al día y la azucena a su color. Hoy he vuelto la mirada de los prados que volvían, hoy la brisa de tu encanto ha cambiado su verdor. Mientras tanto los claveles te seguían, te adulaban y brindaban su frescor. Pasó el día y sigo viendo las mañanas, las auroras y la esencia de tu voz. Pasó el cielo, las fragancias y colores, pasó el tiempo pero no pudo pasar tu corazón.