Red Social de Poesía
Un servicio de...
Soypoeta.com

Novedades de usuarios destacados

¿Quieres ser un usuario destacado?
friends
Hace 303 días
friends
Hace 487 días
profile
Hace 492 días

Concurso de Poemas Temáticos 'Red Social de Poesía'

Opción de grupo

Administradores

Al bums de Fotos

No has creado álbum creado todavía.

Vídeos

Usted no ha añadido ningún vídeo

Eventos

No hay eventos creados.
Poesía venezolana
Información sobre el Grupo
Categoría:
Nombre:
Poesía venezolana
Creado el:
Jueves 06 de Octubre de 2011
Mantenido por:
Votos:

Descripción

Grupo de encuentro de poetas venezolanos, creado para difundir el arte lírico de nuestro país.

Discusión

Última respuesta de Kamir Cortes el Viernes 17 de Febrero de 2017
Última respuesta de MilDay Molina el Miércoles 12 de Octubre de 2011

El Muro

Kamir Cortes
Ataúd del silenció.
! Calla Risas y risitas,
Qué hoy quiero oír el silenció,
es afónico, taciturno, y sombrío.
Para así poder percibir, este clamor de lo callado, que como un hálito,
qué pasa por frente de mí con su helor congelado. Tocan mis huesos, tocan mi ánima misma, y tocan mi sarcófago de los días muertos.
Ay recuerdo de los recuerdos que yo tiré al olvidó,
Para que desde allí adentro me hablen,
Cuándo yo más lo necesito.
Diosa lunar
Brillante a la distancia,
Perlado es tu fuente iluminaria,
De donde sale tu brillo,
Al verte a ti en el firmamento,
Y un helor resuello,
Lo conviertes en amor y pasión,
Desbordando torrentes de los latidos del corazón,
Por todo mi cuerpo,
Y jure amarte hasta el final del tiempo.
Martes 24 de Enero de 2017 14:57
 
JM Persanch
Se buscan escritores de poesía y microrelatos para incorporarse a grupo literario (GLPI), es el 5º proyecto, hemos autopublicado un poemario por año. Interesados jm.persanch@live.com
Miércoles 31 de Octubre de 2012 01:35
 
Raúl Rovira
EN TU OMBLIGO VIVO YO

Còmo quisiera subirte la blusa
e hilar detalles hermosos en tu ombligo;
seguir con las yemas de mis dedos
el nacimiento de las auroras boreales,
inventarme el crepùsculo de mis dìas,
saborear el infierno dulce de granadas
y manzanas de tu piel desnuda;
tambièn, alejar a las deidades
de ese volcàn primigenio de tu ombligo;
pero principalmente, pelear contra todos,
porque en ese lugar
donde la vida retoma su cadencia,
allì en tu ombligo,
vivo yo.

RAÙL ROVIRA

http://poesiayarterotico.blogspot.com
Martes 24 de Abril de 2012 11:45
 
Aras Asar
He sabido que tengo un hermano.
No es que me lo hallan dicho,
ha sido algo de lo cual por casualidad me he enterado.
Creí no conocerlo,
pero nos acontecen los mismo lugares en los cuales tenemos recuerdos.
Creí siempre siempre estar sin nadie con quien compartir,
mas he averiguado que nunca ha sido así.
Mientras yo buscaba con quien estar,
a mi lado siempre el estuvo buscando algo similar.
Y siempre que lastime a alguien,
le he lastimado a el.
¡Estoy maravillado!
Somos uno la sombra del otro.
Caminamos en todo momento por las mismas calles.
Vimos siempre las mismas clases.
Comíamos lo mismo,
y muchas veces en la misma mesa.
Ha sido algo tan increíble.
Pero, lo que tiene de maravilloso lo tiene de atroz.
He sabido que también tenemos otros hermanos.
Y hemos compartido la misma cantidad de cosas.
Pero también tenemos diferencias,
y se ha hecho todo tipo de cosas por defender estas.
Nos hemos traicionado.
Nos hemos abandonado.
Nos hemos robado.
Nos hemos maltratado.
Nos hemos matado.
Y me siento tan triste.
Hemos manchado a nuestra madre con nuestra propia sangre.
Y a la vez, le hemos hecho sangrar a ella.
No hay quien se salve, somos todos culpables.
Se también que hay mucho que no pretenden pedir perdón.
Pero se también que hay otros como yo.
Y yo...
Yo si me arrepiento.
Porque un ideal vale defenderlo hasta el final.
Pero solo si es nuestro final y no el de un hermano.
Yo a todos les aprecio.
Es sincero pues se me hace muy difícil.
Pero de verdad quiero que juntos tomemos de manos a el Amo y a la Paz.
Y es porque todos somos Venezolanos de una hermosa madre llamada Venezuela
Miércoles 18 de Abril de 2012 16:00
 
Aras Asar
Amo mi tierra.
No me imaginaria feliz en algún otro lugar, ya sea por la nostalgia, o porque no me lo permita.
Pero es que así como amo mi tierra, amo lo que me ha hecho feliz en ella...
Amo a las mujeres de mi país. Ellas que tienen la tan cruel característica de nunca quedar atrás.

Esto es por ellas, por las mujeres, por mi patria. Ellas que siempre sabrán como ser parte de mi presente.

Desesperación por un pasado con reflexión en el presente

Te invito a recordar;
te invito a ser valiente y tu pasado curiosear.
Ver por un momento en ti cuanto espejo hecho por viejos lamentos.
Hacer de ti esa belleza que en toda mirada enamorada aprecias,
y ver aquello que por menos precio y debilidad atrás has dejado.
Recuerda por que has huido
, aquellas vivencias por las cuales pasaste,
mas no puedes decir que has vivido.
Te invito a morderte los labios por ese antiguo anhelo por aquellos viejos besos.
Aquellos labios que te frustraban por la idea que otros mas los pudiese besar.
Te invito a pensar en lo que dejaste atrás, aquellas veces que la ignoraste, y sin mirada alguna, la ignoraste siempre que adornaba tu existencia con su belleza al estar a tu lado.
A tu lado que siempre te quizo susurrar Te reto a que me hagas amar!
Pobre! Pobre eres, por haberte despojado voluntariamente de lo que en algún momento tan fervientemente te vivió,
y de ello vivías.
Puesto que de esos viejos amores aprendiste amar la que te vive hoy en día.
Pregúntate: Porque atrás la he dejado?.
Y veras que cuanta respuesta en ese momento te haya llegado no será suficiente razón,
para en aquel entonces haberla purgado de tu corazón.
Pensar que fue aquella la que te permite decir: He amado.
Pensar que fue aquella la que te permite decir a quien en un presente te conquisto: Yo te amo.
Se valiente! Te invito a pensar!
Te invito a recordar! Te invito a recordar lo que es amar.
(Repito) Puesto que son los viejos amores los que te recuerdan el porque no hacer de lo que sientes un haber sentido.
Puesto que son los viejos amores los que te hacen verla como lo que es.
Única, distinta;
aquella por la que vale ser joven y ser detallista.
Perdónala, no la hagas parte de un viejo amor.
La nobleza del hombre se baza en despojarse de su propio corazón.
(Todo esto te lo grito, como me lo grito mi interior)
Y Es que... Yo lo se
. No es fácil; mas eso es algo que lo sabemos todos.
Mas nadie sabe cuan difícil puede llegar a ser.
Estás vivo.
Aun se puede dudar de todas las veces que has amado,
y es porque la felicidad mas grande a ella no le has dado.
Alguien alguna vez dijo: La felicidad de la mujer, es la muerte de su mejor amante por amor ha ella.
Y Sigues vivo, de tu amor se ah dudado,
por tu amor te han juzgado.
Y ese amor como muchos alguna vez atrás le has dejado
Y es que no se dudara de ti si mueres al siguiente día de haber dicho:
Te Amo por siempre. Y es que por siempre le abras amado
Miércoles 18 de Abril de 2012 15:15
 
Miguel Alejandro Zabala Barrios
Poesía de mi tierra, poesía soñada, poesía que sueña, poesía venezolana..... Saludos
Viernes 30 de Diciembre de 2011 12:32
 
Diego Guedez
Saludos, espero disfrutar de este grupo como de la pagina misma, ademas de ello, conocer sus opiniones de cualquier poema que mi persona realice, debido a que soy nuevo en esto, claro esta siempre y cuando no sea molestia para ustedes...
Gracias por su tiempo prestado y que tengan un feliz dia...
Viernes 30 de Diciembre de 2011 05:04
 
hernan eduardo salazar salazar
saludos a todos los poetas del mundo
Martes 20 de Diciembre de 2011 02:17
 
JM Persanch
Si quieren publicar su material en la Revista Literaria Palabras Indiscretas perteneciente al Grupo Literario Palabras Indiscretas pueden enviar su material a palabrasindiscretas@hotmail.com y visitar el sitio web http://rlpi.webs.com

Saludos
Miércoles 07 de Diciembre de 2011 13:06
 
Damarys González
Algunos poemas de Eugenio Montejo, maravilloso poeta venezolano, para compartir.

Amantes

Se amaban. No estaban solos en la tierra;
tenían la noche, sus vísperas azules,
sus celajes.

Vivían uno en el otro, se palpaban
como dos pétalos no abiertos en el fondo
de alguna flor del aire.

Se amaban. No estaban solos a la orilla
de su primera noche.
Y era la tierra la que se amaba en ellos,
el oro nocturno de sus vueltas,
la galaxia.

Ya no tendrían dos muertes. No iban a separarse.
Desnudos, asombrados, sus cuerpos se tendían
como hileras de luces en un largo aeropuerto
donde algo iba a llegar desde muy lejos,
no demasiado tarde.

La terredad de un pájaro es su canto...

La terredad de un pájaro es su canto,
lo que en su pecho vuelve al mundo
con los ecos de un coro invisible
desde un bosque ya muerto.
Su terredad es el sueño de encontrarse
en los ausentes,
de repetir hasta el final la melodía
mientras crucen abiertas los aires
sus alas pasajeras,
aunque no sepa a quién le canta
ni por qué,
ni si podrá escucharse en otros algún día
como cada minuto quiso ser:
más inocente.
Desde que nace nada ya lo aparta
de su deber terrestre,
trabaja al sol, procrea, busca sus migas
y es sólo su voz lo que defiende
porque en el tiempo no es un pájaro
sino un rayo en la noche de su especie,
una persecución sin tregua de la vida
para que el canto permanezca.

La poesía

La poesía cruza la tierra sola,
apoya su voz en el dolor del mundo
y nada pide
ni siquiera palabras.

Llega de lejos y sin hora, nunca avisa;
tiene la llave de la puerta.
Al entrar siempre se detiene a mirarnos.
Después abre su mano y nos entrega
una flor o un guijarro, algo secreto,
pero tan intenso que el corazón palpita
demasiado veloz. Y despertamos.

Hotel antiguo

Una mujer a solas se desnuda,
pared por medio, en el hotel antiguo
de esta ciudad remota donde duermo.

Abren las sedas un rumor disperso
que se mezcla al follaje
de los helechos en el aire.

Se oyen llaves que giran en un cofre,
jadeos ahogados, prendas,
la inocencia de gestos solitarios
que beben los espejos.

A su tiempo la noche se desnuda
y las calles apiladas se doblan
en un vasto ropaje
con la fatiga de un final de fiesta.

Una mujer a solas tras los muros,
unos pasos, un oscuro deseo,
hasta mí llega de otro mundo
como alguien que he amado y que me habla
desde un ataúd lleno de piedras.

Escritura

Alguna vez escribiré con piedras,
midiendo cada una de mis frases
por su peso, volumen, movimiento.
Estoy cansado de palabras.

No más lápiz: andamios, teodolitos,
la desnudez solar del sentimiento
tatuando en lo profundo de las rocas
su música secreta.

Dibujaré con líneas de guijarros
mi nombre, la historia de mi casa
y la memoria de aquel río
que va pasando siempre y se demora
entre mis venas como sabio arquitecto.

Con piedra viva escribiré mi canto
en arcos, puentes, dólmenes, columnas,
frente a la soledad del horizonte,
como un mapa que se abra ante los ojos
de los viajeros que no regresan nunca.

Cementerio de Vaugirard

Los muertos que conmigo se fueron a Paris
vivían en el cementerio Vaugirard.
En el recodo de los fríos castaños
donde la nieve recoge las cartas
que el invierno ha lacrado,
recto lugar, gélidas tumbas, nadie, nadie
sabrá nunca leer sus epitafios.

Un alba en escarchas de mármol
y el helado aguaviento
soplando sobre amargas ráfagas,
Alba de Vaugirard, rincón donde la muerte
es una explosión interminable. Piedras, huesos, retama.
¿Quién oía el tintinear de sus pailas
a la sagrada hora del café
cuando son interminables sus chácharas?
¿Qué silencio tan hondo allí suplía
el cantar de uno solo de sus gallos?

Muertos de sol, de espacios, de sábanas,
muertos de estrellas, de pastos, de vacadas,
muertos bajo tierra a caballo.

Los muertos que conmigo se fueron a París
vivían en el cementerio Vaugirard,
estéril pabellón de graníticas tapias.
¿Qué queda allí de esa memoria
ahora que la última luz se ha embalsamado?
¿Qué recordarán sus camaradas
de sus voces, de sus humildes hábitos?

Alba de Vaugirard, niebla compacta,
amistad con que la luna clavetea las lápidas,
¿qué quedó allí de aquellos huéspedes
agradecidos de tanta posada?
¿Qué noticias envían ahora lejanos
a los caídos, a los vencidos, a los suicidas olvidados?

Un alba en escarchas de mármol
y el helado aguaviento
soplando sobre amargas ráfagas.
Oscuro lugar donde la muerte
es una explosión interminable
sobre recuerdos, átomos, retama.
¿Qué permanece de tanta memoria?
¿Quién llega ahora a oír sus chácharas
cuando la nieve recoge las cartas
que el invierno ha lacrado? Nadie, nadie
sabrá nunca leer sus epitafios.

Canción

Cada cuerpo con su deseo
y el mar al frente.
Cada lecho con su naufragio
y los barcos al horizonte.

Estoy cantando la vieja canción
que no tiene palabras.
Cada cuerpo junto a otro cuerpo,
cada espejo temblando en la sombra
y las nubes errantes.

Estoy tocando la antigua guitarra
con que los amantes se duermen.
Cada ventana en sus helechos,
cada cuerpo desnudo en su noche
y el mar al fondo, inalcanzable.
Miércoles 09 de Noviembre de 2011 22:25