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Discusión iniciada por Chinca C. Salas R, el día 20 Febrero 03:19

Blanca flor de la umbria valiente la cual contaba sobre cada flor al llegar el mediodia, cruzaba ella con su vestido verde esperanza, cruzaba Maria los umbrales cuando una oportunidad se le habia presentado, era hermosa la joven con sus pechos altos, con su cintura de avispa y su rostro era un encanto.

 

Maria, blanca flor de los dias, al verse en apuros se inicio en la prostitucion, se inicio en el ejercicio del acompañamiento nocturanal, corrio en bocas de hombres viejos y adinerado, corrio despacio la silueta de la joven la cual era una beldad, era una extraordinaria.... guitarra la cual al terminar el acto sexual dejaba a los viejos cansados y sin vista, los dejaba bocabierta al llegar al final, al salir el alma de sus cuerpos.

 

Maria, Maria tu cuerpo me enloquece decian los viejos, decian los mujeriegos mientras corria el aroma salvaje de la prostitucion, Maria cobraba y cobraba billetes gordos, en cada polvo y polvo se enrojecian los viejos, se sacudian el bigote al llegar al cielo.

 

Maria, Maria, tus ojos me vuelven loco decian los viejos, decian los chochos con muletas, con baston y rueda que rueda la fama de la increible Maria que levantaba la bandera de los viejos con plata, corre el billete, corre el perfume de la joven Maria con zapatos nuevos, con aretes de putas, con perfume convertido en colonia de quinta categoria.

 

Maria, cubria su cuerpo joven con trapos del mercado, billete ganado sobre el lecho cargado de frijolitos y por alla salia una gota de meao que a un viejo se le salia.

 

Cuentan los viejos que en cada polvo la zurra se salia, sea porque al descargar su bigote, con el esfuerzo se le iban los frenos y los intestinos se movian ligero, salian las gotas de la orina acompañados de heces, liquido amarillo llevaban los viejos.

 

Maria, Maria, encanto de mujer con aroma de adolescente, con olor fragante de eterna juventud, vestidos pegados al cuerpo, silueta hermosa tenia la joven, su cuartucho hiede que hiede a polvo de cabrones

 

Viejo era el ambiente al llegar la noche, los viejos sacaban del bolsillo andrajoso gordos papeles, fajos de billetes hediondo a miles de mano, el pago lo llevaba Maria bonita, Maria del alma con hedor a mil viejos por noche, con olor a infierno con sazon a sabila y cebolla rancia.

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