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Discusión iniciada por Héctor Antonio Cavazos Reséndiz, el día 07 Marzo 05:32

Bueno ya tenía tiempo queriendo plantear un nuevo poema, pero mi cabeza no daba para explicar la forma en que debería de hacerse hasta hoy, espero darme a entender.

 

Para este ejercicio me gustaría mucho que todos participaramos de una manera más íntima, es decir que aportemos algún fragmento de nuestras vidas, que dejemos en el poema algo que nos haya marcado.

 

Cual es el objetivo de este ejercicio, bueno según a mi humilde entendimiento, es para crear un poema surrealista a partir de experiencias reales.

 

El chiste es ir dejando nuestra historia, entrelazada con las de nuestros compañeros, algo así como la película  "Año Nuevo" en donde todos son protagonistas, pues todos cuentan con la misma cantidad de espacio para contar su experiencia.

 

Como debe hacerse este poema:

 

1.- Participar con uno o dos versos

 

2.- La rima y métrica es a discreción

 

3.- Aportar un suceso personal.

 

4.-No importa si es de triunfo o exito,

alegría o tristeza, amor o desamor.

 

5.- Para efectos prácticos nuestra 

debe ser contada en el espacio de

2 a 3 cuartetos.

 

6.- A trabajar en una historia real

surrealista. 

 

 

Respuestas
Tendrá que ser un miembro de este primer grupo antes de enviar una respuesta.
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Pues si alguien quiere aportar un poco más a este cuento es bienvenido, pues creo que ya ha crecido y fructificado y siento que solo falta que cada uno deje su parte final de la historia.

Eso pienso, pero si ustedes creen que deba seguir, le seguimos.
Miércoles 25 de Abril de 2012 09:28
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

La princesa no era cruel
la princesa estaba herida...
Su mirada era como la miel
Y su impiedad era el gorgotear de una triste herida.

Más la princesa aún lanzaba una plegaria al cielo,
el nocturno espacio la escucho y la luna de testigo,
atendieron el rosario de lágrimas que en su desvelo
y devolverle la calma que para ella yo no consigo

Y siguió la princesa buscando a ese hermoso sapo,
que la llevaría en corcel de plata a comer nubes de algodón,
más su mente la torturaría como miembro de la Gestapo,
evitando que un arcoiris iluminara por fin su pobre corazón.

Y a cerrar con hilos de plata
La herida de su corazón
Del cielo bajo el enmascarado de plata
Con guantes y aguja de almidón.

La princesa ya tenía en sus manos una princesita hermosa,
producto del torrido encuentro con un caballero
nocturno,
la enamoró con poesía, ternura, pasión y una alba rosa,
mientras le revelaba con rodilla en tierra su corazón taciturno.
Miércoles 25 de Abril de 2012 09:27
 
Rafael Emilio Puello Garcia
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

La princesa no era cruel
la princesa estaba herida...
Su mirada era como la miel
Y su impiedad era el gorgotear de una triste herida.

Más la princesa aún lanzaba una plegaria al cielo,
el nocturno espacio la escucho y la luna de testigo,
atendieron el rosario de lágrimas que en su desvelo
y devolverle la calma que para ella yo no consigo

Y siguió la princesa buscando a ese hermoso sapo,
que la llevaría en corcel de plata a comer nubes de algodón,
más su mente la torturaría como miembro de la Gestapo,
evitando que un arcoiris iluminara por fin su pobre corazón.

Y a cerrar con hilos de plata
La herida de su corazón
Del cielo bajo el enmascarado de plata
Con guantes y aguja de almidón.

Martes 24 de Abril de 2012 20:56
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

La princesa no era cruel
la princesa estaba herida...
su mirada era como la miel
y su impiedad era el gorgotear de una triste herida

Más la princesa aún lanzaba una plegaria al cielo,
el nocturno espacio la escucho y la luna de testigo,
atendieron el rosario de lágrimas que en su desvelo
le devolvieron la calma que para ella no consigo.

Y siguió la princesa buscando a ese hermoso sapo,
que la llevaría en corcel de plata a comer nubes de algodón,
más su mente la torturaría como miembro de la Gestapo,
evitando que un arcoiris iluminara por fin su pobre corazón.
Martes 24 de Abril de 2012 08:45
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

La princesa no era cruel
la princesa estaba herida...
su mirada era como la miel
y su impiedad era el gorgotear de una triste herida

Más la princesa aún lanzaba una plegaria al cielo,
el nocturno espacio la escucho y la luna de testigo,
atendieron el rosario de lágrimas que en su desvelo
y devolverle la calma que para ella yo no consigo.
Miércoles 28 de Marzo de 2012 05:06
 
Rafael Emilio Puello Garcia
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

La princesa no era cruel
la princesa estaba herida...
su mirada era como la miel
y su impiedad era el gorgotear de una triste herida
Martes 27 de Marzo de 2012 21:45
 
Raquel Monzó
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

La princesa no era cruel
la princesa estaba herida...
Martes 27 de Marzo de 2012 21:15
 
Rafael Emilio Puello Garcia
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.

Y mientras batía sus ojos al volar la felina mariposa,
y murmuraba mudas canciones al brillo de la oscuridad
las piedras del viento brotaban de la corolla de la rosa
como la ciega mirada con la que ahora miraba la princesa sin piedad.

Martes 27 de Marzo de 2012 18:04
 
Emilio Federico Aceval Arriola
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.

Los pies se volvieron raíces profundas en la tierra,
el cuerpo duro, como madera de cedro de tanto sufrir,
pero en el interior lleva el aliento indeleble,
corazón en mente en forma de hojas volando al son de los vientos.
Martes 27 de Marzo de 2012 15:44
 
Raquel Monzó
Llegó una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco

y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,

con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.

Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.

Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.

Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.

Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.

Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etéreo.

Una operación de cataratas
devolvió la vista a la princesa.
Absurda protagonista de cuentos de hadas,
con los pies en el suelo se te humedecen hasta las entrañas.
Martes 27 de Marzo de 2012 08:38
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,
con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.
Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.
Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.
Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.
Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.
Hoy el capullo abre su pequeña corolla
destilando alegría al astro rey en el cielo
mientras la princesa del aire crea la alquimia
que forjara la historia de este amor etereo.
Sábado 17 de Marzo de 2012 04:02
 
Emilio Federico Aceval Arriola
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,
con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.
Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.
Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.
Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.
Tus pies dejaron huellas de almíbar en mi pecho,
y de tus cabellos caían pétalos de sal,
en tu ombligo morían todos los atardeceres
buscando en el horizonte la línea vertical.
Viernes 16 de Marzo de 2012 14:45
 
Rafael Emilio Puello Garcia
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontré desatinado por sus ojos felinos,
con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.
Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caído de pie.
Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiártela envuelta en seda y perfumada en mirra.
Como cuando en mi osada y valiente timidez
Me atreví a tirar cuatro manzanas en un jardín sin flores
para nuevamente, no visitarte en tu casa otra vez.
Viernes 16 de Marzo de 2012 14:14
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontre desatinado por sus ojos felinos,
con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.
Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caido de pie.
Con la luz de un espíritu inmaculado dejaste en puerto
la fantasía realizada que se forjo en esperanzas ínfimas
brotando la felicidad del capullo de una rosa por mi cortada
para obsequiartela envuelta en seda y perfumada en mirra.
Viernes 16 de Marzo de 2012 09:30
 
Emilio Federico Aceval Arriola
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontre desatinado por sus ojos felinos,
con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores.
Cuantas canciones el silencio nos ha brindado?
Y las luces metálicas nos indicaban el camino de los ciegos,
mostrándonos los secretos guardados en cajas de cristal,
de igual manera tropecé en las piedras del viento pero he caido de pie.
Miércoles 14 de Marzo de 2012 20:18
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontre desatinado por sus ojos felinos,
con la lozanía de su mano delineo mi vida
mientras cálidas palabras sanaban terrores
Sábado 10 de Marzo de 2012 08:28
 
Isidoro Cabra Limón
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontre desatinado por sus ojos felinos
Viernes 09 de Marzo de 2012 16:28
 
Emilio Federico Aceval Arriola
y en un laberinto con salidas fáciles
me perdi/encontre desatinado por sus ojos felinos
Jueves 08 de Marzo de 2012 17:21
 
Héctor Antonio Cavazos Reséndiz
Llego una mariposa a trastocar mi destino
ataviada de luz guío mi sendero intrínseco
Miércoles 07 de Marzo de 2012 18:23