LOS NIÑOS YA NO LEEN, CORALINE
“Coraline descubrió la puerta poco después que se mudaran a la casa”
Neil Gaiman
“En un cuento bien logrado, las tres primeras líneas tienen casi la importancia de las tres últimas”
Horacio Quiroga
Tal vez no sucedió
de buenas a primeras.
Quizá dinamitaron lentamente
los cimientos de nuestra imaginación
para que ya nunca voláramos con Peter
a la tierra de Nunca Jamás.
Probablemente fue la innovación
tecnológica, los tamagotchis,
el i Pod o Second Life,
pero lo cierto es que hoy
pocos niños se embarcan
con Prendick hacia La Isla del Dr Moreau…
He intentado mil maneras,
Coraline, de seducir:
ora exhibiendo El Señor
de los Anillos en un plasma,
ora obsequiando
la historieta El Eternauta…
No hay caso, Coraline.
Ya nadie se aventura
en pos de La Miel Silvestre
con el Gordo Benincasa.
Nadie recuerda al artista aquel
que plasmó en El Retrato Oval
el último aliento de su amada,
ningún niño de estos días
puede responder porqué
el poeta Nataniel no descubre hasta el final
que es una autómata su enamorada…
Y qué de los padres que consienten
vivir en casas sin bibliotecas,
sin Scherezada, sin La Odisea…
Recomiende, Coraline,
a Harry Potter
o finja en mi Taller
de Redacción las voces
de los más entrañables personajes
no consigo aunque procuro
arrojar a nadie desde hace tiempo
dentro del hueco por el que cayó Alicia
guiada por su curiosidad tras el conejo.
Yo reclamo un apagón,
Coraline,
uno que nos salve
brevemente de la globalización.
Y nos devuelva ante una vela
y un texto nuestra imaginación.-
















Comentarios (0)