Poemas Recientes
líneas y plegarias, malograste el tintero
o simplemente tu zarpa, ya no se desliza
oculta en las tinieblas? o en tu delirio,
¿requieres del árbol de la condena o la razón?
Ahora que padeces de la falta de formas
e ideas, ¿abandonas a tus musas y extravías
en el íntimo vacío la figura de su cuerpo,
o los símbolos agobiaron tu débil conocimiento?
al resultar efímera tu capacidad de retener
el agua que escurre entre el espacio de tus dedos.
¡Descansa! recuesta tu cabeza en el árido
desierto de lo cotidiano, concede a tus sentidos
deleitarse con el suave aroma de tus musas,
transige a tu mano remembrar la tórrida hechura
de su cuerpo, da ocasión a tus ojos, y descansa
tu mirar en la bella cara de lo etéreo,
percibe la hechicera voz de su decir
y de nuevo sal a seguir hurtando.
JJAC















